
El Grand Orient de France (GODF), principal obediencia masónica del país, ha situado la enseñanza privada fuera de contrato en el centro de su nueva agenda pública. Su recién reelegido gran maestro, Guillaume Trichard, ha declarado que estos centros «no tienen lugar en la República» y ha anunciado la próxima publicación de un libro blanco con propuestas sobre el sistema educativo francés.
Trichard recuperó la dirección de la organización el pasado 28 de agosto, durante el 161º convento del Grand Orient celebrado en Burdeos, después de haber ocupado ya el cargo entre 2023 y 2024. Su regreso se produce cuando Francia se aproxima a las elecciones presidenciales de 2027 y el GODF anuncia una etapa de mayor presencia en el debate público.
En una entrevista concedida a Le Figaro después de su elección, Trichard afirmó que la masonería francesa es una firme defensora de la escuela pública, laica y gratuita y anticipó la elaboración, «en unas semanas», de un libro blanco sobre «la escuela de la República».
Su posición respecto de los centros que funcionan sin contrato económico con el Estado fue tajante: «Las escuelas privadas fuera de contrato no tienen lugar en la República», sostuvo. El dirigente argumentó que la ausencia de ese vínculo contractual puede, a su juicio, dejar espacio a diferentes «derivas».
La cuestión educativa forma parte de una estrategia más amplia anunciada por el propio Grand Orient. En su comunicado oficial tras la elección de Trichard, la organización anunció la iniciativa «Una logia, un acto», mediante la cual cada una de sus aproximadamente 1.400 logias deberá realizar antes del próximo convento alguna actividad pública.
Entre las acciones propuestas expresamente por la obediencia aparecen conferencias, intervenciones en colegios o universidades, exposiciones, conciertos y actos solidarios, con el objetivo declarado de trasladar sus valores a la sociedad.
El GODF prepara también para la primavera de 2027 los denominados Utopia Masonica, encuentros públicos organizados por las logias, así como una red de conferencias bajo el título «Chantiers de la République» que pretende extender por todo el territorio francés.
La organización señala entre sus prioridades para esta nueva etapa la educación popular, la defensa de la laicidad, la salud, la cuestión del envejecimiento y el derecho de asilo para los denominados refugiados climáticos.
Los colegios privados fuera de contrato constituyen una parte minoritaria del sistema educativo francés, pero su número ha aumentado notablemente durante la última década.
Los últimos datos detallados publicados por el Ministerio de Educación francés contabilizaban en 2024 alrededor de 60.500 alumnos de Primaria escolarizados en centros privados fuera de contrato, frente a unos 24.800 diez años antes.
En el primer grado existían ese año 1.116 escuelas privadas fuera de contrato, aproximadamente el 2,4% del total de centros escolares de ese nivel. En 2015 eran únicamente 502.
Estos establecimientos operan legalmente fuera del sistema de contratos mediante el que el Estado francés financia buena parte de la enseñanza privada a cambio del cumplimiento de determinadas obligaciones.
Dentro de esta categoría conviven proyectos educativos muy diversos, entre ellos centros confesionales, escuelas con modelos pedagógicos alternativos y establecimientos independientes. La polémica adquiere especial relevancia para determinados colegios católicos tradicionales, que funcionan precisamente fuera del régimen contractual estatal.
La declaración de Trichard ha generado una fuerte controversia en Francia. Distintas organizaciones favorables a la libertad educativa han criticado sus palabras, mientras asociaciones laicistas han salido públicamente en defensa de la posición del dirigente masónico.
El colectivo EGALE ha afirmado expresamente que comparte la postura del Grand Orient respecto a los centros fuera de contrato. Por su parte, varias organizaciones laicistas publicaron un comunicado conjunto en el que sostienen que «la única escuela libre es la escuela laica» y defienden un mayor control frente a posibles fenómenos de adoctrinamiento, integrismo o separatismo.
Las entidades defensoras de estos colegios responden que los centros fuera de contrato son legales y están sometidos a inspecciones del Estado, aunque no formen parte del régimen ordinario de financiación y contratación pública. La controversia promete prolongarse durante los próximos meses, especialmente cuando el Grand Orient publique el anunciado libro blanco con sus propuestas educativas.
La cuestión llega además en plena preparación de las presidenciales de 2027 y después de que Trichard haya ordenado a sus 1.400 logias aumentar su presencia pública, incluidas actuaciones en el ámbito escolar y universitario.