
«Sólo» un 15% de la población alemana es de origen extranjero. Y, sin embargo, representan una proporción notablemente más alta entre los autores de delitos violentos. Peor aún: muchos de ellos son reincidentes, delincuentes habituales como uno de los casos que ha saltado a los medios, el de un oriundo de Guinea-Bissau que llegó a cometer cincuenta delitos en un mes en Luneburgo, en la Baja Sajonia. Para colmo, muchos de estos delincuentes violentos de origen extranjero son menores.
Lo cuenta el diario alemán Bild en un reciente reportaje de investigación. Según el diario hay 10.362 reincidentes en Alemania. El estado de Hesse, que incluye la ciudad de Frankfurt, es el que concentra el mayor número de reincidentes: 2.112. Aproximadamente la mitad son ciudadanos alemanes, el resto son extranjeros, siendo la mayoría de origen argelino (145) y marroquí (125).
Sin embargo, Hesse no es el único estado que sigue esta tendencia. Los registros policiales de Renania del Norte-Westfalia muestran 1.703 reincidentes, algunos de ellos de tan sólo ocho años de edad, y otros que cometen cinco o más delitos al año. De ellos, unos 874 son extranjeros, incluidos 110 sirios y 66 marroquíes, y 198 de ellos tienen doble nacionalidad. Lo sabemos porque Renania del Norte-Westfalia registra por separado a los ciudadanos con doble nacionalidad; otros estados alemanes los cuentan como ciudadanos alemanes, lo que sugiere que la proporción real de reincidentes extranjeros en otros lugares puede ser considerablemente mayor de lo que muestran las cifras.
Los datos coinciden con un informe reciente del medio de comunicación NIUS, según el cual los inmigrantes representan el 59% de todos los delitos de naturaleza sexual denunciados perpetrados en las estaciones de tren alemanas. En lo que respecta a los delitos violentos en general, los sospechosos no alemanes cometieron el 46% de todos los incidentes denunciados en 2023, un aumento respecto de solo el 28% en 2013.
Además, un informe de la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania reveló recientemente que las bandas de delincuentes extranjeros están costando a los contribuyentes alemanes miles de millones en daños y perjuicios. Sólo en 2023 estas bandas causaron daños por valor de 2.700 millones de euros, lo que supone más del doble que el año anterior y tres veces más que la media de los diez años anteriores.