
Suele decirse que a la tercera va la vencida, pero las autoridades alemanas desprecian números tan bajos, así que han registrado la vivienda de un eurodiputado soberanista por vigésimo segunda vez. Bienvenidos a los nuevos «valores europeos», que por lo visto ahora incluyen el permanente acoso policial de los miembros del principal partido de la oposición, en este caso, Alternativa para Alemania (AfD).
El agraciado con esta acción policial —y las 21 anteriores— es Petr Bystron, miembro del Parlamento Europeo por AfD, y la razón aducida es su conexión con el desaparecido sitio web Voice of Europe, que era dirigido por un exiliado de Ucrania.
El registro de la casa ocurrió mientras Bystron estaba en Washington, DC, reunido con funcionarios de Trump, incluidos congresistas y aliados del presidente y del vicepresidente JD Vance.
La madrugada del martes, la Policía alemana registró un antiguo almacén donde Bystron realizó negocios hace una década.
“Es terrorismo selectivo contra la oposición”, declaró Bystron en un comunicado de prensa. “No hay otra manera de calificar el comportamiento absurdo de las autoridades”. Hay otra manera de calificarlo, pero mejor lo omitimos.