LA POLICÍA ACABÓ RETIRANDO LA SANCIÓN POR «FALTA GRAVE»
La Policía británica expulsa a un agente cristiano por cuestionar el islam en un curso obligatorio de «diversidad» en Yorkshire
La Policía británica expulsa a un agente cristiano por cuestionar el islam en un curso obligatorio de «diversidad» en Yorkshire
Luke Salmons y su familia. Redes Sociales.
Por LGI
22 de junio de 2026

Un antiguo agente británico ha alcanzado un acuerdo confidencial con la Policía de Yorkshire del Norte después de denunciar que fue discriminado por sus creencias cristianas tras formular preguntas sobre el islam durante un curso obligatorio de diversidad, igualdad e inclusión, según recoge el New York Post.

Luke Salmons, que trabajaba como agente de apoyo comunitario, fue suspendido, investigado durante meses y finalmente incluido en una lista de personas inhabilitadas para ejercer funciones policiales. La propia institución acabó revocando esa decisión al concluir que su conducta no constituía una falta grave.

El policía sostiene que todo comenzó durante una serie de cursos impartidos entre 2023 y 2024 para elaborar una nueva política interna sobre raza, religión y cultura. Según su testimonio, las sesiones fueron presentadas como un espacio seguro en el que los agentes podían plantear preguntas difíciles.

Sin embargo, Salmons asegura que la mayor parte de la formación se concentró en el islam. Durante una de las sesiones, celebrada en septiembre de 2024, los instructores habrían recorrido el aula repitiendo la frase «el islam es una religión de paz».

Suspendido después de una conversación respetuosa

Un mes después, durante una sesión dirigida por un sargento musulmán, Salmons preguntó al agente por la guerra de Gaza, las atrocidades cometidas por Hamás y su interpretación del concepto de yihad. El intercambio se habría desarrollado de forma respetuosa. Según Salmons, el propio sargento lo invitó a continuar la conversación tomando un café. Sin embargo, dos días después fue apartado de sus funciones.

El agente relató que su inspectora lo llamó a una reunión privada, le comunicó que ya no lo quería en su equipo y le ordenó abandonar la comisaría. Durante el encuentro habría llegado a decirle: «No me gustan tus creencias». Salmons interpretó esas palabras como una referencia directa a su fe cristiana y como una prueba de discriminación religiosa. «Existe un miedo real dentro de la Policía a hablar, especialmente sobre las minorías y sobre el islam», denunció posteriormente.

Ocho meses de investigación hasta forzar su renuncia

Un representante sindical aconsejó al policía que se disculpara para reducir la tensión, pese a que él consideraba que no había cometido ninguna infracción. Salmons siguió esa recomendación, pero la investigación interna continuó durante aproximadamente ocho meses. El prolongado procedimiento y las consecuencias para su familia terminaron llevándolo a presentar su renuncia.

Un mes después, un tribunal disciplinario de la Policía de Yorkshire del Norte concluyó que su comportamiento constituía «falta grave» y ordenó incluirlo en un registro que le impedía volver a trabajar en las fuerzas de seguridad.

Con el apoyo del Christian Legal Centre, Salmons recurrió la resolución. El jefe de la Policía de Yorkshire del Norte, Tim Forber, estimó su apelación y determinó que, aunque podían existir dudas sobre algunos aspectos de su conducta, no había cometido una falta grave ni vulnerado las normas profesionales. Su nombre fue finalmente retirado de la lista de agentes inhabilitados.

Acuerdo económico, pero sin disculpas ni readmisión

Tras ganar la apelación, el antiguo policía inició acciones legales contra la institución por presunta discriminación religiosa. Su denuncia se apoyaba especialmente en las palabras atribuidas a la inspectora durante la reunión en la que fue suspendido.

La Policía ha alcanzado ahora un acuerdo confidencial con Salmons, aunque no se ha hecho pública la cantidad pactada. El antiguo agente ha lamentado que todavía no haya recibido una disculpa ni una oferta para recuperar su empleo.

«Es bastante desalentador», afirmó. Salmons ha decidido hacer público su caso para animar a otros cristianos que sufran situaciones similares en sus lugares de trabajo. «No abandonéis ni dejéis de luchar. Si no habéis hecho nada malo, defended la verdad, la justicia y vuestra fe», manifestó.

La Policía de Yorkshire del Norte aseguró que es una institución «inclusiva» que respeta las convicciones de todas las personas, aunque añadió que la expresión de esas creencias debe realizarse con «respeto y cortesía» y de acuerdo con los valores internos del cuerpo.

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