
La policía ha sido acusada de atacar la libertad de expresión después de presentarse en la casa de Deborah Anderson, una madre de dos hijos, tras recibir quejas sobre unos comentarios que había publicado en redes sociales.
Un vídeo que rápidamente se difundió en X (antes Twitter) muestra al agente de Thames Valley pidiéndole a Anderson que se disculpara, aunque sin precisar a qué mensaje se referían las denuncias. En la grabación, la mujer le responde con incredulidad: «¿Está usted aquí porque alguien se sintió ofendido? ¿Eso es un delito? ¿Me van a detener?».
Lejos de retractarse, Anderson se mantuvo firme en su postura: «No pienso disculparme con nadie. Se lo aseguro».
El funcionario policial, por su parte, aclaró que no procedería a efectuar un arresto en ese momento, aunque advirtió que podría convocarla para una entrevista formal más adelante.