
La violencia de los suburbios multiculturales de París vuelve a golpear con crudeza. La Policía francesa rescató en Saint-Ouen (Seine-Saint-Denis) a una joven neerlandesa de 24 años que había sido secuestrada y violada en un narcopiso controlado por delincuentes marroquíes, según informó Remix News.
La alerta la dio la propia víctima a través de redes sociales, con un mensaje fugaz a una amiga que permitió a los agentes geolocalizar la señal y organizar un operativo de rescate. El caso fue confirmado por Le Journal du Dimanche, que detalla que en el piso se hallaron grandes cantidades de medicamentos falsificados —principalmente ansiolíticos— con un valor estimado de 80.000 euros en el mercado negro.
Durante la operación, la Policía detuvo a dos marroquíes, uno de ellos inmigrante ilegal. En el momento de la entrada, la víctima se encontraba retenida y con signos claros de haber sido agredida sexualmente. Según su testimonio, los hombres la abordaron en la calle, la llevaron por la fuerza al piso y le confiscaron pasaporte y llaves antes de abusar de ella.
Los fármacos incautados —Lyrica, Brieka y Pregabalina— son cada vez más utilizados en Francia como droga recreativa, lo que alimenta un lucrativo mercado ilegal gestionado por mafias en Seine-Saint-Denis, el departamento más violento y degradado de la región parisina.
El caso está bajo la jurisdicción de la Fiscalía de Bobigny. Para la Policía, el hallazgo confirma el vínculo entre inmigración ilegal, narcotráfico y violencia sexual en los barrios multiculturales de Francia, convertidos en zonas de inseguridad permanente donde la ley apenas logra penetrar.