La crisis política que sacude a varios gobiernos europeos por las revelaciones del caso Jeffrey Epstein ha sumado este jueves un nuevo episodio en el Reino Unido y otro de enorme gravedad en Noruega, con la dimisión de un alto cargo británico y la imputación por corrupción agravada de un ex primer ministro noruego.
El secretario del Gabinete del primer ministro británico Chris Wormald, anunció este jueves su dimisión de «mutuo acuerdo» con el jefe del Ejecutivo. La salida de Wormald se produce en un contexto de creciente tensión tras la difusión de documentos vinculados al pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, cuyas ramificaciones siguen golpeando a figuras de primer nivel internacional.
La renuncia de Wormald se suma a otras dos dimisiones previas en el círculo más cercano de Starmer, lo que ha encendido las alarmas en el Partido Laborista y ha abierto un nuevo frente de desgaste para el primer ministro británico, apenas meses después de asumir el cargo. Aunque el Gobierno ha evitado detallar los motivos concretos de la salida, el impacto del escándalo Epstein ha acelerado decisiones internas para contener la crisis.
Mientras tanto, en Noruega, la Fiscalía ha dado un paso de enorme calado al imputar por corrupción al ex primer ministro y expresidente del Comité del Nobel de la Paz, Thorbjørn Jagland, por sus contactos con Epstein.
El director de la unidad de delitos económicos de la Fiscalía noruega, Pål K. Lønseth, confirmó la imputación después de que el comité de ministros del Consejo de Europa, institución que presidió Jagland entre 2009 y 2019, retirase su inmunidad a petición de las autoridades noruegas.
«Siguiendo una orden judicial, Økokrim ha registrado hoy la vivienda de Thorbjørn Jagland en Oslo y también otras dos propiedades», declaró Lønseth a la agencia NTB. El responsable del ministerio público añadió que el político noruego, de 75 años, será interrogado en los próximos días en el marco de una investigación que apunta a posibles delitos de corrupción.
La Fiscalía abrió la semana pasada una investigación formal contra Jagland por presuntas irregularidades vinculadas a sus contactos con Epstein entre 2016 y 2018, un periodo en el que ambos habrían discutido una posible inversión inmobiliaria conjunta y un viaje a la isla privada del multimillonario estadounidense, desplazamiento que finalmente no llegó a realizarse.
Jagland fue primer ministro de Noruega entre 1996 y 1997 y ministro de Asuntos Exteriores entre 2000 y 2001, además de presidir el Comité del Nobel de la Paz entre 2009 y 2015. Ante las acusaciones, el exdirigente socialdemócrata se limitó a declarar al diario Aftenposten: «Sólo tengo una cosa que decir: estoy contento de que se aclare el caso».