La mayor brecha se registra en la movilidad
Los europeos en riesgo de pobreza sufren más limitaciones físicas y sensoriales, según Eurostat
Los europeos en riesgo de pobreza sufren más limitaciones físicas y sensoriales, según Eurostat
Gente mayor
Por LGI
31 de octubre de 2026

Según los datos publicados correspondientes a 2025, las diferencias aparecen en las seis actividades básicas analizadas por la oficina estadística europea. El estudio compara a las personas mayores de 16 años que se encuentran en riesgo de pobreza con aquellas que superan ese umbral de ingresos.

La mayor brecha se registra en la movilidad. El 24,9% de las personas en riesgo de pobreza declara tener dificultades moderadas o graves para caminar, frente al 16,9% de quienes no se encuentran en esa situación. La diferencia alcanza los ocho puntos porcentuales y convierte esta actividad en la que presenta una mayor desigualdad entre ambos grupos.

Las dificultades también afectan a otras capacidades necesarias para desenvolverse de manera independiente. En el caso de la visión, el 23,8% de las personas con bajos ingresos reconoce problemas, frente al 18,9% del resto de la población. Se trata de una diferencia de 4,9 puntos.

La capacidad para recordar y concentrarse también presenta diferencias importantes. El 20,6% de quienes están en riesgo de pobreza asegura tener dificultades moderadas o graves en estas actividades, frente al 14,5% de las personas que no se encuentran en esa situación económica.

Las diferencias se mantienen cuando Eurostat analiza las tareas relacionadas con el cuidado personal. El 10,1% de las personas en riesgo de pobreza declara tener problemas para realizar actividades como lavarse o vestirse sin ayuda. Entre quienes no están en riesgo, el porcentaje desciende al 5,8%.

La comunicación constituye otra de las áreas examinadas. El 7,5% de las personas con ingresos por debajo del umbral de pobreza afirma tener dificultades para comunicarse, frente al 4% del resto. En este indicador, la proporción entre los primeros es casi el doble.

La audición presenta una diferencia más reducida. El 12,9% de las personas en riesgo de pobreza declara dificultades para oír, frente al 11,1% de quienes no se encuentran en esa situación. La brecha es de 1,8 puntos porcentuales, la menor de las seis actividades estudiadas.

El informe permite observar que las diferencias aparecen en las seis actividades básicas analizadas, aunque con distinta intensidad. La movilidad, la visión y la memoria concentran las mayores distancias entre los dos grupos de población.

Eurostat utiliza para establecer el riesgo de pobreza un criterio basado en los ingresos disponibles equivalentes después de las transferencias sociales. Se considera que una persona se encuentra en esta situación cuando sus ingresos disponibles equivalentes inferiores al 60% de la mediana nacional quedan por debajo de ese límite.

La oficina estadística europea advierte de que este indicador mide ingresos bajos en relación con el resto de habitantes de cada país, no el patrimonio ni la pobreza en términos absolutos.

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