La violencia en trenes y estaciones de Alemania continúa disparada. Según datos de la Policía Federal correspondientes a 2025, se registraron 27.800 delitos violentos en estaciones ferroviarias y trenes del país, una cifra ligeramente superior a los 27.160 casos contabilizados en 2024 y muy por encima de los niveles de hace apenas cinco años.
Los datos muestran además una fuerte sobrerrepresentación de sospechosos extranjeros. En 2025, el 44% de los delitos violentos registrados en el ámbito ferroviario implicó a un sospechoso no alemán. La cifra supone una ligera bajada respecto al 46% de 2024, pero continúa siendo desproporcionada en relación con el peso de los extranjeros sobre el conjunto de la población.
El aumento de la violencia resulta especialmente llamativo si se compara con 2020, cuando la Policía Federal registró 16.327 delitos violentos en trenes y estaciones. Desde entonces, la cifra prácticamente se ha duplicado. En aquel año, los sospechosos extranjeros representaban el 42% de los casos.
La líder de Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, ha denunciado en X el deterioro de la seguridad en el transporte público alemán. «En 2025, la Policía Federal registró 27.819 delitos violentos en estaciones de tren, con sospechosos extranjeros significativamente sobrerrepresentados, especialmente en delitos sexuales y delitos con arma blanca. Bajo el liderazgo de la CDU, la situación en Alemania empeora día a día. Sólo AfD puede poner remedio», afirmó.
Uno de los datos más graves afecta a los delitos sexuales. En 2025 se registraron alrededor de 2.200 delitos sexuales en estaciones de tren alemanas. En esta categoría, los sospechosos extranjeros aparecieron representados en una proporción ocho veces superior a su peso demográfico.
También preocupa la violencia con armas blancas. La Policía Federal contabilizó 980 delitos con cuchillo en el ámbito ferroviario. En este tipo de delitos, los sospechosos no alemanes fueron seis veces más frecuentes que los alemanes.
La violencia contra agentes de policía también se mantiene en niveles elevados. En 2025 se registraron 5.660 casos de ataques o resistencia contra funcionarios policiales en el entorno ferroviario.
Las ciudades más afectadas por la violencia en estaciones han sido Dortmund, Berlín y Leipzig. En 2024, Dortmund encabezó la clasificación con 764 delitos violentos, seguida de Berlín y Múnich. En 2025, Leipzig pasó a liderar el ranking, con 859 delitos violentos, por delante de Dortmund, con 735 casos, y Berlín, con 654.
La lectura política de los datos ha vuelto a dividir a Alemania. Mientras AfD reclama más deportaciones, penas más duras y más medios para las fuerzas de seguridad, los partidos tradicionales apuestan por reforzar la vigilancia tecnológica sobre el conjunto de la población.
Desde el SPD y la CDU/CSU se han planteado medidas como el uso de cámaras modernas y programas de inteligencia artificial capaces de detectar patrones de movimiento considerados atípicos en las estaciones. El diputado socialdemócrata Sebastian Fiedler ha defendido el uso de software de IA con datos posteriormente anonimizados.
Los Verdes, por su parte, han criticado que agentes de la Policía Federal sean destinados a controles fronterizos que consideran «caros, inútiles e ilegales» en lugar de reforzar la seguridad en las estaciones. Sin embargo, sus críticos subrayan que precisamente la magnitud de la criminalidad extranjera en determinados delitos vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de controlar las fronteras y acelerar las expulsiones.