
Los musulmanes representan ya el 42% de los 114.000 alumnos matriculados en los colegios públicos de Viena, según los últimos datos de la autoridad educativa de la capital austríaca publicados por el diario Die Presse. La cifra refleja el rápido cambio demográfico y cultural que atraviesa el sistema escolar vienés en los últimos años.
El resto del alumnado se reparte principalmente entre estudiantes sin afiliación religiosa, que suponen el 23%; católicos, con un 17%; y cristianos ortodoxos, con un 14%. Sin embargo, en algunos niveles educativos la presencia islámica es todavía mayor.
En las escuelas públicas medias y politécnicas —centros para alumnos de entre 10 y 15 años, muchos de ellos orientados después hacia la formación profesional— los musulmanes alcanzan ya el 49% del alumnado. En la educación primaria pública, destinada a niños de entre seis y diez años, representan el 39%.
El experto en integración Kenan Güngör ha señalado que la proporción de musulmanes en Austria ha aumentado especialmente desde 2015, coincidiendo con la llegada masiva de inmigrantes procedentes de países árabes y de otras naciones de mayoría musulmana. «Esto tiene un impacto en las escuelas, porque la tasa de natalidad es más alta entre los inmigrantes de Siria, Afganistán, Irak y lugares similares», explicó.
Güngör subrayó además que el perfil de la población musulmana en Austria ha cambiado. Mientras en el pasado predominaban los musulmanes de origen turco, la nueva oleada migratoria ha reforzado el peso de comunidades árabes, lo que, según el experto, también ha modificado la forma en que se vive el islam dentro de las aulas.
«En Turquía existía una forma tradicional de islam cotidiano que permitía una diversidad mucho mayor. No ocurre lo mismo con el islam árabe. El islam árabe es más homogéneo, más fijado en el Corán y, por tanto, más rígido y radical», afirmó. A su juicio, esta transformación influye en la práctica religiosa de los alumnos en Viena y va acompañada de valores más tradicionales y roles de género más estrictos para las mujeres.
La prensa austríaca ha informado en varias ocasiones de casos de alumnos no musulmanes acosados por compañeros islamistas. En algunos episodios, según esas informaciones, estudiantes habrían llegado incluso a usar prendas islámicas para evitar el hostigamiento dentro del entorno escolar.
El fenómeno se concentra especialmente en Viena, destino preferente de muchos inmigrantes procedentes de países musulmanes. Las generosas políticas sociales de la ciudad han sido señaladas por críticos como un factor de atracción para población inmigrante con baja cualificación o sin empleo.
En mayo de 2025, el caso de una familia siria de 13 miembros que recibía en Viena 9.000 euros mensuales libres de impuestos en ayudas sociales provocó una fuerte polémica nacional. La noticia generó indignación al compararse con la situación de familias trabajadoras con varios hijos, que difícilmente podrían acceder a una cantidad similar.
En 2025, la ciudad de Viena destinó más de 1.200 millones de euros a pagos sociales. Según los datos citados, el 67% de esas ayudas fue destinado a personas no austríacas, un dato que ha intensificado el debate sobre inmigración, integración, gasto público e identidad cultural en la capital del país.