
La líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, podrá iniciar su campaña para las elecciones presidenciales francesas de 2027 sin portar el brazalete electrónico impuesto en la sentencia dictada por el Tribunal de Apelación de París.
Así lo ha confirmado la fiscal general del Tribunal de Apelación de París, Marie-Suzanne Le Quéau, que ha explicado que, en caso de recurso ante el Tribunal de Casación, la ejecución de la condena quedará suspendida.
«Desde el momento en que haya recurso de casación, no ejecutaré la sentencia dictada ayer por el Tribunal de Apelación de París. Si ella hace campaña, como anunció que haría, comenzará sin brazalete electrónico», afirmó Le Quéau en una entrevista concedida al canal TF1.
La fiscal general subrayó que Le Pen debe ser considerada inocente mientras su recurso esté pendiente, al igual que cualquier condenado que acude a una instancia superior. «No cabe duda al respecto», señaló.
El Tribunal de Casación podría pronunciarse de forma relativamente rápida, a finales de este año o a comienzos del próximo, un calendario que será clave para la carrera presidencial francesa.
La aclaración de la Fiscalía llega después de que el Tribunal de Apelación de París rebajara la condena contra Le Pen a tres años de prisión, dos de ellos suspendidos y uno que debía cumplirse con brazalete electrónico, por los delitos de malversación que se le atribuían.
El caso se enmarca en una larga batalla judicial que afecta directamente a una de las principales figuras del campo soberanista francés y a la dirigente que aspira a volver a disputar el Elíseo en 2027.
Le Quéau también explicó que, si Le Pen fuese elegida presidenta de Francia, la ejecución de la condena quedaría en suspenso durante su mandato por efecto de la inmunidad presidencial.
«La decisión del Tribunal de Apelación de París, si se desestima el recurso, se convierte en vinculante y se ejecutará. Pero durante el mandato presidencial quedará suspendida, en cierto modo, por la inmunidad presidencial y sólo podría implementarse al final de dicho mandato», afirmó.
La resolución judicial, por tanto, no impide de momento que Le Pen inicie su campaña presidencial ni que se presente ante los franceses como candidata a la Presidencia. La última palabra quedará ahora en manos del Tribunal de Casación, mientras Agrupación Nacional se prepara para una nueva batalla electoral marcada por la tensión entre los tribunales, la política y el futuro de Francia.