
La inseguridad en el espacio público se ha convertido en una preocupación creciente en Países Bajos, especialmente entre las mujeres jóvenes. Un estudio reciente revela que más de un tercio de las menores de 35 años no se siente segura en la calle, una cifra que refleja un deterioro perceptible del clima social.
El informe, elaborado por el Hague Centre for Strategic Studies a partir de una encuesta a 3.568 adultos y encargado por la Policía nacional, muestra que la sensación de inseguridad está ampliamente extendida.
El dato más significativo es que el 91% de las mujeres afirma tomar medidas de autoprotección al salir a la calle. Entre ellas, evitar determinadas zonas, elegir rutas iluminadas o compartir su ubicación con familiares o amigos. En contraste, sólo el 64% de los hombres reconoce adoptar este tipo de precauciones.
La percepción de inseguridad es especialmente alta entre las mujeres de entre 18 y 34 años. En este grupo, más de cuatro de cada cinco reconocen sentirse inseguras en espacios públicos, lo que apunta a un problema estructural que afecta a una generación entera.
El estudio alerta además del aumento del acoso en el ámbito digital. Una de cada cuatro jóvenes afirma haber recibido imágenes sexuales no solicitadas, mientras que otras denuncian casos de difusión de contenido íntimo sin consentimiento o extorsión.
Investigaciones previas en ciudades como Ámsterdam ya apuntaban en la misma dirección: hasta el 85% de las mujeres evita determinadas zonas por la noche, especialmente parques, estaciones de transporte y calles mal iluminadas.
Los datos reflejan una tendencia que va más allá de casos aislados. La generalización de conductas de autoprotección y la normalización del miedo en el espacio público evidencian un problema de seguridad que se consolida en varias sociedades europeas.