
Más de ocho de cada diez personas condenadas por delitos de robo y hurto en Suiza durante 2025 tenían nacionalidad extranjera, según las últimas estadísticas de condenas publicadas por la Oficina Federal de Estadística del país. Las autoridades contabilizaron 7.956 condenados por este tipo de delitos durante el pasado año. Alrededor de 1.500 eran ciudadanos suizos, mientras que el resto —más del 80%— tenía pasaporte extranjero.
Entre las nacionalidades extranjeras, argelinos y rumanos aparecen como los grupos más numerosos. El dato resulta todavía más significativo al analizar su situación administrativa: alrededor de dos tercios de los extranjeros condenados no formaban parte de la población residente permanente de Suiza.
La estadística engloba distintos delitos contra el patrimonio, desde el robo de una bicicleta hasta acciones de mucha mayor gravedad, como ataques contra cajeros automáticos. La Oficina Federal de Estadística comenzó a publicar en 2024 un desglose de las condenas por delito y nacionalidad, lo que permite observar con mayor precisión qué grupos aparecen representados en cada categoría.
En el conjunto de todos los delitos, y no exclusivamente los relacionados con robos, los ciudadanos suizos continúan siendo el grupo más numeroso: 12.819 suizos fueron condenados en 2025, frente a 1.962 argelinos, que ocuparon la siguiente posición. La diferencia en los delitos contra el patrimonio es, sin embargo, mucho más acusada.
El criminólogo Dirk Baier, de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich, identifica dos perfiles especialmente presentes en este tipo de delincuencia. Por un lado se encuentran determinados solicitantes de asilo que carecen de perspectivas económicas y recursos. Por otro, los denominados «turistas criminales», personas que entran en Suiza expresamente para cometer delitos contra el patrimonio y abandonar posteriormente el país. Baier sostiene que estos últimos eligen Suiza porque perciben que existe un elevado nivel de riqueza y oportunidades para cometer robos.
Las autoridades federales y cantonales han creado ya un grupo de trabajo específico contra los delincuentes reincidentes, mientras el Consejo Federal prepara nuevas medidas para endurecer determinados aspectos del procedimiento de asilo.
Los delitos contra el patrimonio representan además una parte considerable de la criminalidad registrada en el país. De las 38.406 condenas dictadas en 2025 bajo el Código Penal suizo, alrededor del 48% correspondieron a delitos patrimoniales