El cantón suizo de Argovia ha dado un nuevo paso en la ofensiva europea contra el uso del velo islámico entre menores. Su Parlamento ha aprobado una moción que obliga al Gobierno regional a elaborar una ley para prohibir que las alumnas menores de 16 años lleven el hiyab en las escuelas públicas.
La iniciativa salió adelante por 78 votos frente a 54 después de un intenso debate político. La respaldaron el Partido Popular Suizo (SVP), los liberales del FDP y parte de El Centro, pese a la oposición del propio Ejecutivo cantonal.
El movimiento abre un nuevo frente en un país que ya prohíbe desde enero de 2025 cubrirse completamente el rostro en los espacios públicos, una medida aprobada previamente por los ciudadanos en referéndum y que contempla multas de hasta 1.000 francos.
«Importamos culturas que restringen la igualdad de la mujer»
Uno de los principales impulsores de la medida, el liberal Adrian Schoop, defendió que el velo islámico infantil no puede analizarse únicamente como una cuestión de libertad religiosa. Schoop recordó que las sociedades europeas han luchado durante décadas por la igualdad entre hombres y mujeres mientras, al mismo tiempo, están dispuestas a «importar culturas que la restringen».
El diputado calificó el velo como un «símbolo de opresión y exclusión» y sostuvo que el Estado tiene la obligación de proteger a las menores frente a posibles imposiciones religiosas. Desde el FDP, Tim Voser defendió asimismo que una niña no puede considerarse plenamente libre a la hora de asumir este tipo de prácticas religiosas.
«Todas las niñas, independientemente de su origen, tienen derecho a la libertad», argumentó durante el debate. Los promotores consideran que impedir el velo en las escuelas permitiría a las menores experimentar durante su infancia un espacio alejado de la coacción religiosa familiar o comunitaria.
El Gobierno admite que puede ser un «símbolo de opresión»
La paradoja es que incluso el Ejecutivo cantonal, contrario a la prohibición por motivos jurídicos, reconoce parte del diagnóstico de sus promotores. La responsable de Educación de Argovia, Martina Bircher, miembro del propio SVP, admitió que el velo islámico puede representar una forma de opresión.
Sin embargo, el Gobierno regional considera que una prohibición general se enfrenta a importantes obstáculos constitucionales. El Tribunal Federal suizo dictaminó en 2015 que argumentos como la neutralidad del Estado, la integración escolar o la igualdad entre hombres y mujeres no bastaban por sí solos para justificar una prohibición general del hiyab para alumnas. Pese a esas advertencias, el Parlamento ha decidido seguir adelante y obliga ahora al Ejecutivo a redactar el proyecto.
La derecha está dispuesta a llegar hasta los tribunales
El SVP, principal formación de la derecha soberanista suiza, sostiene que el velo «no tiene cabida» en la escuela y considera que Argovia debe estar preparada incluso para defender la medida ante los tribunales.
La diputada del SVP Nicole Burger señaló que el marco jurídico puede evolucionar y defendió que el cantón asuma una eventual batalla legal para poner a prueba los límites actuales establecidos por la jurisprudencia.
La medida cuenta además con el respaldo parcial de El Centro. La diputada Edith Saner defendió que la cuestión fundamental es la protección de las niñas y que el Estado no puede simplemente mirar hacia otro lado cuando existen indicios de imposición.
El Gobierno federal ya había rechazado prohibirlo en toda Suiza
La batalla de Argovia se produce menos de un año después de que el Consejo Federal suizo rechazara establecer una prohibición nacional del velo para alumnas menores de 16 años.
El Ejecutivo federal argumentó en octubre de 2025 que la educación corresponde principalmente a los cantones y recordó la jurisprudencia constitucional contraria a un veto generalizado. No obstante, esa misma estructura federal permite ahora que Argovia intente abrir su propio camino.
La cuestión se ha convertido así en una nueva expresión del debate que recorre distintos países europeos sobre hasta dónde debe llegar la tolerancia hacia prácticas religiosas que chocan con la concepción occidental de igualdad entre hombres y mujeres.
Suiza ya prohibió el burka y el niqab en espacios públicos
El debate tampoco parte de cero. Desde el 1 de enero de 2025, Suiza prohíbe ocultar el rostro en lugares públicos, una normativa asociada principalmente al uso del burka y el niqab y aprobada después de que una mayoría de ciudadanos y cantones respaldara la iniciativa popular en 2021.
Argovia pretende ahora ir un paso más allá y trasladar la discusión desde el velo integral hasta el hiyab utilizado por niñas y adolescentes en las escuelas.