
El Gobierno de Giorgia Meloni ha decidido prorrogar durante otros 15 días los controles fronterizos a los viajeros procedentes de España, en plena crisis diplomática con el Ejecutivo de Pedro Sánchez por la gestión de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta.
La medida supone mantener temporalmente restringida la libre circulación prevista en el espacio Schengen para vuelos y barcos procedentes de España, después de que Roma restableciera los controles el pasado 1 de agosto. El Ministerio del Interior italiano comunicará formalmente la ampliación a la Unión Europea, como exige la normativa comunitaria para este tipo de medidas extraordinarias.
La decisión fue trasladada por el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, a su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, durante una conversación telefónica que Roma ha calificado de «constructiva».
El Ejecutivo italiano justifica la prórroga por los análisis elaborados por el Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad Fronteriza, que considera que siguen presentes los factores que llevaron a restablecer los controles tras la crisis de Ceuta.
Roma reconoce que España y la Unión Europea han adoptado algunas medidas para intentar estabilizar la situación, pero concluye que todavía no existen garantías suficientes para retirar los controles. Italia mantiene así su posición pese a las críticas del Gobierno español, que ha reclamado durante las últimas semanas el restablecimiento pleno de la libre circulación.