
Hemos dicho a menudo que si importas tercer mundo», tienes tercer mundo en tu país; ahora habría que añadir que también importas los mismos conflictos que los recién llegados tenían en sus países de origen. Lo hemos visto en el pasado reciente en los enfrentamientos entre argelinos y marroquíes en Francia con la excusa del fútbol, y ahora los alemanes lo están sufriendo con su abundante población kurda.
Esta semana se han producido intensas manifestaciones kurdas en varias ciudades alemanas en protesta contra la represión por parte de las fuerzas gubernamentales en Siria, nada que ver con los intereses de la propia Alemania. Al parecer, Europa se ha convertido en un territorio a disposición de todos los pueblos de la tierra para que escenifiquen sus conflictos étnicos y religiosos. ¿Se imaginan manifestaciones en Marruecos o Senegal pidiendo la dimisión del ministro Óscar Puente por el accidente ferroviario en Córdoba?
La mayor concentración se produjo en Fráncfort, donde la policía cifró la asistencia en unas 5.000 personas. En Dortmund participaron unas 4.000 personas. En Stuttgart, a pesar de que solo se habían inscrito 20 participantes, la multitud aumentó a unas 2.000. La manifestación se celebró bajo el lema «Solidaridad con Rojava», en referencia al norte de Siria, y exigió el fin de la violencia contra la población civil. Se lanzaron fuegos artificiales, lo que provocó el despliegue de varios cientos de policías.
La Policía informó que varios participantes ya llevaban mascarillas en la manifestación inaugural en Stuttgart alrededor de las 18.00h. Lanzaron botellas y petardos contra los agentes, quienes respondieron con gas pimienta. La Policía identificó a 75 manifestantes sospechosos de delitos como alteración del orden público, agresión a agentes de policía y violación de las leyes sobre explosivos y reuniones. Aún no se han realizado arrestos, pero el Servicio de Seguridad del Estado de Stuttgart ha iniciado una investigación.
Un portavoz de la Policía condenó la conducta de los participantes, afirmando: «Atacar a agentes de policía y transeúntes con el pretexto de una manifestación es incompatible con la concepción democrática de la libertad de reunión». Añadió que solo gracias a «circunstancias fortuitas» ningún agente resultó herido.
En Hannover, la Policía informó que al menos 1.600 personas participaron en una manifestación que fue disuelta tras unas dos horas debido a lo que las autoridades describieron como falta de cooperación. Los participantes también lanzaron pirotecnia a los agentes y se cubrieron el rostro.
En Alemania viven unos 1,3 millones de kurdos, que ya han protagonizado en el pasado violentos enfrentamientos con la aún más considerable población de origen turco por milenarios conflictos con los que Alemania no tiene nada que ver.