
Portugal ha rechazado conceder el asilo a 34 de los 38 inmigrantes ilegales marroquíes que llegaron a las costas del Algarve en una embarcación de madera. La Agencia Portuguesa de Inmigración y Asilo consideró «infundadas» las justificaciones presentadas —sean de carácter político, económico o relacionadas con la orientación sexual— y ha iniciado el proceso para su deportación, según ha informado La Razón.
El grupo estaba compuesto por 25 hombres, seis mujeres y siete menores. Mientras los expedientes de cuatro de estos menores siguen en revisión, el resto de las solicitudes han sido denegadas. Todos los inmigrantes fueron informados de la decisión y disponen de un plazo de diez días para presentar recurso.
El Tribunal de Silves ha ordenado su internamiento en centros de alojamiento temporal en Oporto y Faro, a la espera de su expulsión forzosa, salvo que opten por el retorno voluntario en un plazo máximo de 60 días.
Los inmigrantes habían arribado en la playa de Boca do Rio, en la localidad de Burgau, distrito de Vila do Bispo, donde fueron interceptados por las fuerzas de seguridad portuguesas y trasladados a instalaciones habilitadas para estos casos.