
La campaña irlandesa «We-Consent», creada por el Dublin Rape Crisis Centre (DRCC), ha tenido que ser finalmente retirado después de una fuerte polémica ya que pedía a los abuelos consentimiento antes de abrazar y, por extensión, besar a los nietos. Un mensaje demoledor para las familias tradicionales de Occidente.
El spot muestra a dos abuelos llegando a casa de sus hijos. Un nieto pequeño corre a abrazarlos con alegría, pero cuando se acercan a una nieta adolescente, esta se muestra incómoda y rehúye el abrazo. Entonces aparece el mensaje central: «No todo el mundo quiere un abrazo, ni siquiera de las personas que les quieren«.
La campaña ha recibido apoyo institucional del Departamento de Justicia y Departamento de Infancia, Discapacidad e Igualdad del Gobierno irlandés, y financiación del Departamento de Justicia y de la Community Foundation Ireland.
Tras superar los tres millones de visualizaciones, el ministro de Justicia, Jim O’Callaghan, dijo que el anuncio era «inapropiado y denigrante para los abuelos» y que no representaba la opinión del Gobierno. La ministra de Sanidad, Jennifer Carroll MacNeill, también lo criticó.