
Un informe oficial del Independent Monitoring Board (IMB), organismo encargado de supervisar los centros de detención en el Reino Unido, advierte a los agentes de inmigración contra el uso de la bandera de Inglaterra en sus uniformes por el riesgo de «intimidar» a los inmigrantes detenidos.
La advertencia afecta a los centros de retención de corta estancia, conocidos como STHFs, donde permanecen inmigrantes ilegales sin derecho a quedarse en el país durante la tramitación de su expulsión o deportación. El documento señala que, en dos ocasiones durante el verano de 2025, personal de uno de estos centros fue observado con banderas de Inglaterra adheridas al uniforme.
El organismo considera que esa práctica puede generar «percepciones de sesgo o incluso intimidación entre las personas detenidas«, especialmente por la presencia de banderas en recientes protestas contra la inmigración. El IMB añade que, «como mínimo», los hechos planteaban dudas sobre los «estándares profesionales» y la «cultura laboral» del centro.
La recomendación llega en vísperas del Mundial, con Inglaterra preparada para iniciar su campaña en Norteamérica ante Croacia el próximo 17 de junio. En ese contexto, miles de aficionados suelen exhibir banderas de San Jorge, insignias y otros símbolos nacionales para apoyar a la selección.
El informe no recoge una prohibición expresa del Gobierno, pero sí una advertencia institucional contra la exhibición de esos símbolos patrióticos por parte de los agentes en los centros de retención.
Los episodios citados por el informe coinciden con el verano en el que la selección femenina inglesa defendió su título europeo y venció a España en la final de la Eurocopa. Pese a ese contexto deportivo, el organismo supervisor optó por incluir el uso de la bandera en una lista más amplia de preocupaciones sobre el funcionamiento de los centros de detención migratoria.
El documento también señala otros problemas, como el uso rutinario de esposas en traslados, el empleo excesivo de la fuerza y las estancias prolongadas antes de las deportaciones. La presidenta interina nacional del IMB, Jane Leech, afirma que, aunque los consejos de supervisión detectan «ejemplos individuales de buenas prácticas», estos no se reflejan de forma constante en el conjunto del sistema.