La policía portuguesa ha intervenido este martes de madrugada para poner fin a las acampadas de protesta contra la crisis de la vivienda que permanecían instaladas en el centro de Lisboa y Oporto. La operación se ha saldado con varias detenciones en la capital.
Los agentes policiales no han dudado en recurrir a la fuerza para desalojar a los manifestantes que se negaban a abandonar la concentración. Recordemos que en Portugal hay actualmente un Gobierno de izquierdas.
La Policía de Seguridad Pública inició el operativo alrededor de las seis, hora portuguesa, las siete en la España peninsular, después de exigir a los participantes que retiraran las tiendas de campaña y abandonaran los espacios públicos que ocupaban, según Efe.
La intervención ha tenido consecuencias diferentes en ambas ciudades. Mientras que en Lisboa se han producido enfrentamientos entre los agentes y los concentrados, en Oporto los manifestantes han terminado acatando la orden policial tras recibir una advertencia de detención.