El Gobierno suizo ha anunciado la deportación de 353 inmigrantes ilegales marroquíes mediante una serie de vuelos especiales que fletará a partir del 1 de septiembre, tras meses de obstáculos para que las autoridades de Rabat identificaran y aceptaran a sus nacionales con orden firme de salida.
La Secretaría de Estado para las Migraciones (SEM) confirmó que organizará varios vuelos charter hacia Marruecos en las próximas semanas para ejecutar estas expulsiones. En el cantón de Berna, uno de los más afectados, hay 83 personas sujetas a expulsión; de ellas, 41 ya han sido identificadas, aunque 23 han desaparecido y otras 14 se encuentran en prisión preventiva o cumpliendo condena.
El anuncio llega después de un acuerdo técnico firmado en mayo entre Suiza y Marruecos que redujo los plazos de identificación de una media de 150 días a un máximo de 30 y agilizó la emisión de documentos de viaje. Antes de esa fecha, las identificaciones se demoraban en muchos casos más de un año, lo que impedía llevar a cabo las devoluciones.
Según la SEM, la cooperación ha mejorado de forma notable desde entonces. En el primer semestre de 2026 se realizaron casi tantas devoluciones forzosas como en todo 2025, y el aumento de identificaciones ya se está traduciendo en un mayor número de retornos efectivos.
Las autoridades suizas han insistido en que se aplicará estrictamente la legislación vigente y que el objetivo es devolver a quienes no tienen derecho a permanecer en el país. Paralelamente, ambos gobiernos acordaron reforzar la colaboración policial, la formación y el intercambio de información para facilitar futuras operaciones.
Este plan forma parte de una estrategia más amplia de Berna para acelerar las expulsiones de personas en situación irregular, especialmente de origen magrebí, y reducir el atractivo de Suiza como destino para quienes no cumplen los requisitos de residencia.