Tres ciudadanos afganos se sientan en el banquillo del Tribunal Regional de Dortmund, en Alemania, acusados de violar en grupo a una menor de 17 años mientras se encontraba inconsciente y de grabar la agresión con un teléfono móvil mientras se reían de la víctima.
Los procesados, de 19, 20 y 25 años, afrontan cargos por delitos sexuales graves, lesiones y producción de material pornográfico de una menor. Los hechos habrían ocurrido durante la madrugada del 21 de septiembre de 2024, según la acusación presentada ante el tribunal alemán.
La Fiscalía sostiene que los tres se encontraron con la adolescente alrededor de las cuatro de la madrugada en una parada de transporte público de la zona norte de Dortmund y lograron que los acompañara hasta el domicilio de uno de ellos.
Una vez allí, la joven consumió alcohol hasta perder el conocimiento. «Durante la noche, la testigo perdió el conocimiento como consecuencia del consumo de alcohol. Los acusados aprovecharon entonces esta situación», explicó el fiscal Fabian Weishaupt durante el proceso.
Grabaron la presunta agresión y se rieron de la víctima
Según la investigación, los tres hombres habrían abusado sexualmente de la adolescente en repetidas ocasiones mientras permanecía indefensa. Parte de lo ocurrido quedó registrado en un teléfono móvil posteriormente intervenido por los investigadores. La acusación sostiene que en las imágenes se escucha a los tres hombres reír mientras se produce la presunta violación grupal.
Uno de ellos llegó incluso, según la información publicada por Bild, a abrir con los dedos los ojos de la adolescente inconsciente mientras se grababan los hechos.
Los vídeos encontrados en un iPhone confiscado forman parte ahora de las principales pruebas que deberá valorar el tribunal. Uno de los acusados, el de mayor edad, había huido de Alemania y fue posteriormente detenido en Londres. Compareció esposado ante el tribunal, mientras que los otros dos procesados permanecen por el momento en libertad.
Los tres tenían antecedentes policiales
El caso ha provocado especial indignación debido a que ninguno de los tres acusados era desconocido para las autoridades alemanas. Uno de ellos acumulaba antecedentes relacionados con drogas, robo y agresión contra agentes de la autoridad.
Otro había sido investigado por lesiones y amenazas, mientras que el tercero contaba con antecedentes por robo y tráfico de drogas, según la información recogida por la prensa alemana. Los tres se acogieron inicialmente a su derecho a guardar silencio durante el juicio. En caso de ser declarados culpables, podrían enfrentarse a penas de varios años de prisión. Medios locales señalan además que una eventual condena podría tener consecuencias sobre su permanencia en Alemania.
El 53% de los sospechosos de violaciones grupales en Alemania son extranjeros
El proceso de Dortmund se produce mientras Alemania vuelve a debatir sobre la elevada presencia de extranjeros entre los sospechosos de violaciones cometidas en grupo. Los datos oficiales del Gobierno alemán muestran que en 2025 se registraron 751 casos de violaciones grupales en todo el país y que el 53% de los sospechosos identificados no tenía nacionalidad alemana.
Entre los extranjeros, las nacionalidades con mayor número de sospechosos fueron la siria, con 110; la afgana, con 64; la iraquí, con 46; y la turca, con 44, según una respuesta oficial del Ejecutivo al Bundestag. La cifra supone además un incremento de la proporción extranjera durante los últimos años: en 2024 era del 51% y en 2023 del 47%, de acuerdo con los datos facilitados por el Gobierno federal.
El Ejecutivo alemán ha advertido, no obstante, de que estas cifras no permiten atribuir causalidad a la nacionalidad y señala factores como la estructura de edad de la población extranjera y determinadas situaciones socioeconómicas entre las variables que deben tenerse en cuenta al interpretar las estadísticas.
Críticas al silencio de la izquierda alemana
El caso también ha sido denunciado por Lukreta, una organización feminista alemana. Una de sus integrantes ha acusado a los medios públicos y a sectores de la izquierda de mantener un doble rasero ante los delitos sexuales cuando los sospechosos son extranjeros, asegurando que el caso apenas ha recibido atención fuera de determinados medios alemanes.
La polémica llega en un momento en el que la inmigración y la delincuencia protagonizan buena parte del debate político alemán, mientras Alternativa para Alemania (AfD) continúa utilizando las estadísticas criminales para exigir un endurecimiento de las políticas migratorias, de expulsión y de seguridad.