
Un tribunal de Seine-et-Marne, Francia, condenó el lunes a 13 años de prisión a un inmigrante ilegal camerunés de 33 años por violar a una mujer de 75 años en su propia casa en la comuna de Ozoir-la-Ferrière, ubicada en el departamento de Sena y Marne. Además de la pena de cárcel, el acusado recibió una prohibición permanente de permanecer en territorio francés y fue inscrito en el registro de delincuentes sexuales y violentos del país (FIJAIS).
El ataque ocurrió en la madrugada del 1 de enero de 2024, cuando el hombre, en estado de embriaguez y con una botella de whisky en el bolsillo -de acuerdo a lo que trascendió en el juicio- irrumpió en el hogar de una pareja de ancianos en una calle residencial, según ha reseñado Remix News.
Primero entró en la habitación del esposo de la víctima, quien estaba postrado en cama y gravemente discapacitado tras sufrir un derrame cerebral. De acuerdo al testimonio de la víctima el hombre gritó pero no pudo intervenir en la agresión. El inmigrante ilegal pasó luego al dormitorio de la mujer de 75 años, la obligó a mantener relaciones sexuales sin protección y, antes de huir, le robó 50 euros, permaneciendo en la vivienda unos 45 minutos.
Las autoridades identificaron al agresor mediante videovigilancia: ese mismo día de Año Nuevo había viajado desde la estación parisina de Saint-Lazare hasta Ozoir-la-Ferrière tras una noche de copas en la que él y dos acompañantes consumieron cinco botellas de alcohol. Se cree que primero se dirigió a la casa de una prostituta que conocía en la misma calle, y que fue ella quien lo orientó hacia la vivienda de las víctimas, de acuerdo a lo mencionado por el medio.
El acusado, casado y padre de cuatro hijos en Camerún, ingresó a Francia en 2022 tras pasar por Libia e Italia; al llegar fue alojado gratuitamente en una habitación de servicio en el distrito 16 de París por la asociación «Surviving Insecurity – Diogenes». Sus solicitudes de asilo fueron rechazadas en dos ocasiones y se encontraba en situación ilegal al momento del crimen.