
Nuevo escándalo con inmigrantes ilegales como protagonistas en el Reino Unido. Según publica el diario The Sun, Patrik Durac, un traficante de drogas checo de 27 años, deportado de forma indefinida en 2023 tras acumular múltiples condenas penales, regresó ilegalmente al país en cuestión de meses y llegó a alardear de ello en redes sociales.
Durac, condenado por desórdenes violentos y tráfico de drogas fue expulsado tras cumplir varias penas de prisión. Sin embargo, imágenes difundidas por él mismo en redes sociales lo muestran de nuevo en el país. Unas imágenes que desde algunos sectores han calificado como una prueba de que las fronteras británicas funcionan como una “puerta giratoria” para delincuentes extranjeros. El alcalde de Kidsgrove, Jonathan Gullis, denunció el caso como un fracaso del sistema: “Este traficante violento fue deportado para siempre y aun así ha regresado una y otra vez, sembrando miedo en nuestras comunidades”.
Y es que el historial delictivo de este inmigrante ilegal es extenso. En 2019 participó junto a su hermano en una brutal agresión en plena vía pública, frente a niños y ancianos, por la que fue condenado a diez meses de cárcel. En 2021 volvió a prisión tras ser sorprendido con heroína y cocaína valoradas en casi 1.500 libras. En 2022 fue nuevamente arrestado cuando intentaba reingresar ilegalmente al país.
Pese a haberle sido denegado el asilo y rechazado su estatus europeo, Durac volvió a intentar colarse aprovechando rutas desde Irlanda. El pasado 5 de diciembre fue detenido otra vez en Holyhead, esta vez viajando con un pasaporte falso.