
Un documento interno de la organización terrorista Hamás ha desvelado que el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, siguió trabajando con las autoridades del grupo islamista en Gaza incluso después de que Londres lo declarara ilegal en 2021. Estos archivos muestran encuentros entre representantes británicos y altos cargos de Hamás, así como reuniones con ONG financiadas con fondos públicos británicos.
Los papeles, a los que ha tenido acceso NGO Monitor y que fueron desclasificados por el ejército israelí, proceden del Mecanismo de Seguridad Interior de Gaza (ISM), dependiente del Ministerio del Interior y de Seguridad Nacional de Hamás. Este organismo es el encargado de la inteligencia interna: investiga delitos contra el régimen, controla informantes, combate el espionaje y se ocupa de la seguridad de los dirigentes del movimiento.
Uno de los informes, fechado en febrero de 2022, señala que personal del Consulado Británico en Gaza se entrevistó con mandos del ISM poco después de que Hamás fuese añadido a la lista de organizaciones terroristas del Reino Unido. El representante diplomático, según la transcripción, aseguró a sus interlocutores que la prohibición decretada por el Ministerio del Interior británico no repercutiría en los programas financiados por el Foreign Office. Además, transmitió que la cooperación y las visitas a la Franja continuarían como hasta entonces, aunque la sede consular cerrase durante unos días «para guardar las apariencias».
Otro documento, de enero de 2022, recoge la conversación entre responsables del ISM y portavoces de varias ONG sostenidas por Londres, como el Consejo Noruego para los Refugiados o Islamic Relief. En esa cita, los asistentes afirmaron que las ayudas del gobierno británico no imponían condiciones estrictas y que, de hecho, el FCDO nunca había solicitado datos sobre beneficiarios, proveedores o trabajadores locales. El texto añade que, en caso de que el Reino Unido exigiera controles adicionales, algunas de estas organizaciones estarían dispuestas a rechazar la financiación condicionada.
El contenido de estos archivos contradice las declaraciones oficiales del ejecutivo británico, que siempre ha negado mantener vínculos con Hamás tras la designación de 2021. En mayo de 2025, un informe de NGO Monitor ya había denunciado la colaboración entre programas del Foreign Office y organismos dirigidos por Hamás en Gaza con la participación de UNICEF, algo que el gobierno de Londres desmintió categóricamente en su momento.
Las notas internas del ISM van incluso más allá: apuntan que si alguna vez la clasificación de Hamás afectara temporalmente al flujo de dinero, la suspensión sería pasajera y los fondos regresarían a medio plazo. En la práctica, las organizaciones locales ligadas a Hamás podrían seguir accediendo al dinero británico sin apenas trabas.