«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
varias internas denuncian acoso y exhibicionismo

Un egipcio que mató a sus hijos y se declaró «trans» entra en una cárcel de mujeres en Suecia: «Es un escándalo»

El egipcio. Redes Sociales.

Un ciudadano egipcio condenado a cadena perpetua por asesinar a sus dos hijos en Suecia fue trasladado posteriormente a una prisión de mujeres después de «cambiar de sexo», una decisión que ha desatado una fuerte polémica tras las denuncias de varias internas por acoso y exhibicionismo.

El egipcio condenado, Paulus Said Foukaih Abdelshahed, asesinó en abril de 2024 a su hija de siete años y a su hijo de ocho en su vivienda de Södertälje. Según la investigación, colocó bolsas sobre sus cabezas e introdujo helio mediante una manguera hasta causarles la muerte.

Antes del crimen había realizado búsquedas en Internet relacionadas con matar a los propios hijos y con métodos para morir juntos. Posteriormente confesó los hechos durante un interrogatorio policial.

En diciembre de 2024, un tribunal de Södertälje lo declaró culpable de asesinato premeditado cometido con especial crueldad y le impuso cadena perpetua y expulsión del país. Una evaluación psiquiátrica concluyó que no sufría un trastorno mental grave que justificara sustituir la pena de prisión por tratamiento obligatorio.

Cambió legalmente de sexo y fue trasladado a una prisión femenina

Durante la investigación, Abdelshahed declaró que padecía disforia de género y que se identificaba como mujer desde la infancia. También aseguró que había utilizado anteriormente el nombre de «Lily».

La situación cambió después de que entrara en vigor en Suecia una nueva ley de reconocimiento legal de género el 1 de julio de 2025, que simplificó el procedimiento para modificar el sexo registral. En otoño de ese mismo año, la Agencia Tributaria sueca aprobó el cambio legal de sexo del condenado y su nuevo nombre, Lily.

A raíz de esa modificación, el Servicio Penitenciario sueco decidió trasladarlo desde la prisión masculina de alta seguridad de Tidaholm, clasificada como nivel 1, a la cárcel femenina de Ystad, de nivel 2. Según las informaciones publicadas por la prensa sueca, Abdelshahed no se ha sometido a una operación de reasignación sexual y conserva anatomía masculina.

Las internas denuncian exhibicionismo y avances sexuales

Desde su llegada a Ystad, varias reclusas y trabajadores de la prisión han denunciado problemas de convivencia. Testimonios recogidos por el diario sueco Expressen describen al condenado como una persona alta, corpulenta y con barba que habría circulado por las instalaciones con ropa de dormir corta y sin ropa interior, dejando visibles sus genitales. Varias internas afirman además que ha intentado acceder a zonas de duchas y lavandería mientras otras mujeres se encontraban allí y que ha realizado insinuaciones sexuales.

Una antigua reclusa aseguró que, cuando algunas internas trasladaron sus quejas al personal penitenciario, recibieron como respuesta acusaciones de mantener actitudes hostiles hacia el colectivo LGTBI. Otra mujer calificó la situación como un «escenario de terror» y denunció que el condenado se había presentado desnudo en la lavandería mientras ella se encontraba allí.

Según las informaciones publicadas, una interna con antecedentes de estrés postraumático relacionado con una agresión sexual sufrió un ataque de pánico después de uno de esos episodios y posteriormente habría sido reprendida por un supuesto comportamiento «transfóbico».

El caso llega al Parlamento sueco

Varias denuncias policiales por supuesto abuso sexual fueron archivadas por falta de pruebas, mientras que otras quejas presentadas ante el Defensor del Pueblo parlamentario tampoco prosperaron.

Trabajadores penitenciarios también han denunciado que existe temor a ser acusados de «transfobia» si cuestionan las condiciones de alojamiento del condenado.

El director de la prisión de Ystad, Anders Jansson, ha defendido que la ubicación de los presos se determina conforme a su sexo legal, aunque ha reconocido que las directrices para casos de este tipo no están completamente desarrolladas. La dirección del Servicio Penitenciario sueco ha sido llamada a comparecer ante comisiones parlamentarias para explicar la gestión del caso.

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