Un hombre procedente de eritrea e identificado como Asmerom G. que hace cerca de diez años fue alabado por la prensa alemana por tener un «comportamiento ejemplar» ahora enfrenta una acusación por haber cometido un brutal crimen en el que descuartizó a su mujer, según ha reseñado el medio RMX News.
El individuo, que tiene 41 años años y fue utilizado por gran cantidad de periódicos como un modelo de lo bien que estaba funcionando la «integración cultural» en Europa hacia el año 2016, se desempeñaba como electricista en una empresa de Rheinbach, en Renania del Norte-Westfalia y venía huyendo de su país por un supuesto caso de persecución política.
Posteriormente tuvo un primer encuentro con la Ley, al verse involucrado en una pelea callejera. En esa ocasión se le terminó imponiendo una condena por lesiones corporales graves en el Tribunal de Distrito de Siegburg, aunque el juez le otorgó una sentencia suspendida por seis meses.
Tras salir de Rheinbach y volver a su país por una temporada, Asmerom G. volvió a Alemania con una mujer de 31 años a la que presentó como su esposa, teniendo una hija con ella a mediados del año pasado.
Un crimen monstruoso
El 17 de noviembre de 2025 una mujer reportó una situación anormal tras transitar por una carretera de la ciudad de Olpe. Luego de llamar a la Policía, las autoridades encontraron al costado de la vía una bolsa con las manos cercenadas de al menos dos cadáveres.
Para entonces la esposa de Asmerom G. había sido reportada como desaparecida en una residencia de Bonn en la que vivía con su hija, dado que el matrimonio se había acabado. Así, la Policía verificó que las huellas dactilares de la desaparecida y las de las partes corporales encontradas coincidían plenamente. Posteriormente fue recuperado el torso de la mujer, sin que hasta ahora se haya podido encontrar su cabeza.
En el momento del hallazgo policial Asmerom G. se encontraba en Etiopía, donde fue detenido posteriormente y deportado en febrero pasado a Alemania, siendo recluido en prisión preventiva.