
Un incendio declarado durante la madrugada de este martes ha arrasado los siete bloques de la urbanización La Querola, en Ordino (Andorra), un complejo residencial de nueva construcción que todavía no había sido habitado y que contaba con 52 viviendas.
El primer aviso llegó a los Bomberos a las 1.45 horas, después de que comenzaran las llamas en uno de los edificios. El fuego se propagó rápidamente al resto del complejo hasta causar daños «completos» en el conjunto de la urbanización.
Según ha informado el Gobierno de Andorra, el proyecto ocupaba una parcela de 6.900 metros cuadrados, con un perímetro de unos 350 metros. La superficie afectada alcanza aproximadamente 10.000 metros cuadrados de viviendas y otros 12.000 de aparcamientos.Pese a la magnitud del incendio, no se han registrado víctimas ni heridos, ya que las viviendas todavía no estaban ocupadas.
Un total de 35 efectivos trabajan sobre el terreno con 15 dotaciones de Bomberos para controlar y extinguir por completo el incendio. En las labores participan también dos dotaciones de los Bombers de la Generalitat de Cataluña, desplazadas desde el parque de La Seu d’Urgell, en Lérida, para reforzar el operativo.
Los efectivos de El Pas de la Casa se trasladaron además al parque de Canillo para cubrir la zona mientras los bomberos de esa parroquia intervenían directamente en el incendio. Las autoridades han informado de que el fuego se encuentra «bajo control» y que uno de los principales objetivos del dispositivo es impedir que las llamas alcancen la masa forestal cercana.
La ministra de Justicia e Interior de Andorra, Ester Molné, y la ministra de Presidencia, Economía, Trabajo y Vivienda, Conxita Marsol, se desplazaron hasta la zona afectada junto al cónsul menor de Ordino, Eduard Betriu, para seguir la evolución de los trabajos. Molné destacó que no haya que lamentar daños personales y quiso transmitir un mensaje de tranquilidad a los vecinos.
«Está bajo control y, gracias a la rápida actuación de los servicios de emergencia, se ha podido evitar que las llamas se extendieran a los edificios vecinos», aseguró. Por su parte, Betriu calificó lo ocurrido como «un desastre» para la parroquia, al tratarse de un proyecto que consideraba singular y emblemático.
La urbanización estaba concebida para convertirse en uno de los referentes arquitectónicos y urbanísticos de la zona, pero el incendio ha dejado gravemente dañados los siete edificios antes incluso de que sus primeras viviendas llegaran a estrenarse.