
Un inmigrante afgano de 21 años ha sido detenido por agredir sexualmente a varias niñas en una piscina pública, pero un juez ha ordenado su inmediata puesta en libertad con una medida meramente simbólica: que no vuelva a pisar piscinas municipales.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado por la tarde en Schwäbisch Gmünd (Baden-Württemberg). Al menos cuatro niñas de entre 12 y 14 años fueron víctimas de tocamientos en nalgas y muslos, intentos de quitarles la parte de abajo del bikini y, en uno de los casos, el agresor intentó introducir un dedo en la vagina de una de las menores, lo que se investiga como tentativa de violación.
Las niñas lograron defenderse y alertaron a los socorristas, lo que permitió la detención del afgano por la policía. La Fiscalía solicitó prisión provisional, pero el juez la denegó y lo dejó en libertad.
Medios públicos como Tagesschau han omitido deliberadamente la nacionalidad del agresor en su cobertura, siguiendo un patrón habitual en parte de la prensa alemana. Este nuevo caso se suma a una larga lista de agresiones sexuales en piscinas públicas alemanas protagonizadas mayoritariamente por inmigrantes. En los últimos años se han registrado incidentes similares en Stuttgart, Colonia, Kaufbeuren y otras localidades, con grupos de hombres de origen extranjero rodeando y agrediendo a menores.
En 2022, la Federación Alemana de Socorristas llegó a desaconsejar a las familias que acudieran a las piscinas al aire libre los fines de semana por el aumento exponencial de este tipo de delitos.