«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Fue condenado a cinco años de prisión por violar a su esposa

Un inmigrante encarcelado por violar a su esposa y otras mujeres evita ser deportado del Reino Unido tras alegar ser bisexual y estar comprometido con un hombre

Policía de Reino Unido. Red social X

Un ciudadano jamaicano de 51 años condenado en Reino Unido a un total de 18 años de prisión por varios delitos sexuales evitará su deportación a Jamaica después de que un tribunal de inmigración haya determinado que su expulsión podría vulnerar el artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH) debido a su bisexualidad.

Según publica el Daily mail, el hombre, identificado únicamente como «OB» por razones de anonimato, llegó legalmente a Reino Unido en 2003 y posteriormente trabajó como docente. En 2013 fue condenado a cinco años de prisión por violar a su esposa y quedó incluido de por vida en el registro británico de delincuentes sexuales.

Un año después recibió otra condena de 13 años por varios delitos sexuales cometidos con anterioridad, entre ellos el intento de violación de una menor de 16 años, la violación de una mujer mayor de 16 años y un delito sexual con penetración cometido contra un familiar mayor de edad.

Cuando en 2018 recibió una orden de deportación, alegó que su regreso a Jamaica supondría un riesgo para su integridad debido a su orientación sexual y solicitó protección internacional.

El Ministerio del Interior británico rechazó inicialmente su recurso y defendió su expulsión debido a la gravedad de sus delitos. Un primer tribunal de inmigración aceptó que el hombre era bisexual, pero mantuvo la decisión de deportarlo.

Posteriormente, el Tribunal Superior de Inmigración de Londres revocó esa resolución al considerar que la devolución podía vulnerar el artículo 3 del CEDH, que prohíbe la tortura y los tratos o penas inhumanos o degradantes.

Durante el procedimiento, OB afirmó haber sufrido agresiones en Jamaica desde su juventud. Según su testimonio, fue golpeado con palos y una botella y sufrió una agresión a los 18 años por parte de un grupo de hombres armados que lo insultaron por su orientación sexual.

La jueza Joanna McWilliam consideró que, aunque tenía «grandes reservas» sobre parte de las declaraciones del acusado, resultaba creíble que hubiera sido percibido como homosexual y que esa circunstancia pudiera exponerlo a nuevos ataques en Jamaica.

La magistrada señaló que las relaciones homosexuales entre hombres siguen penalizadas en Jamaica y que, aunque las persecuciones judiciales son actualmente menos frecuentes, las personas homosexuales continúan expuestas a episodios de violencia colectiva.

McWilliam dejó claro, no obstante, que su resolución no supone una valoración favorable sobre el condenado. La jueza afirmó que «no hay nada positivo que decir» sobre su presencia en Reino Unido y consideró que su deportación responde al interés público.

También destacó que los informes penitenciarios describen al hombre como una persona que no ha asumido responsabilidad por sus delitos y que presenta un riesgo para la sociedad, incluidos niños y jóvenes.

La jueza precisó que, si el caso se hubiera examinado únicamente desde el punto de vista del artículo 8 del CEDH, relativo al derecho a la vida familiar, habría rechazado el recurso y autorizado la deportación.

El hombre afirma actualmente estar comprometido con otro varón, que tenía 20 años cuando le propuso matrimonio. La decisión judicial permite que permanezca en Reino Unido pese a las condenas que acumula.

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