«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Indignación en Austria por una condena que muchos consideran insuficiente

Un inmigrante sirio condenado a cuatro años por violar a una niña de seis años en Austria: tenía miles de archivos de abuso infantil

Policía Austria. Europa Press

Un nuevo caso de horror importado ha sacudido los cimientos de la sociedad austriaca. Un ciudadano sirio de 52 años ha sido condenado a apenas cuatro años y medio de prisión tras ser hallado culpable de violar a una niña de seis años y poseer una ingente cantidad de material de abuso infantil. La sentencia ha desatado una ola de indignación, liderada por el FPÖ (Partido de la Libertad de Austria), que califica la pena de insuficiente y exige la deportación inmediata del criminal.

Los hechos, que parecen sacados de una pesadilla, ocurrieron el pasado julio. El condenado observó a la menor jugando en el patio de un edificio y la atrajo hasta su domicilio ofreciéndole una piruleta. Una vez dentro, la niña fue retenida contra su voluntad y brutalmente violada.

La investigación policial posterior reveló un perfil aún más oscuro: en el ordenador del agresor se hallaron entre 5.500 y 6.000 archivos de pornografía infantil extrema, que incluían abusos a bebés. El sujeto no sólo consumía este material, sino que lo distribuía activamente a través de aplicaciones de mensajería.

Durante el juicio, el acusado —que requirió de un intérprete al no hablar alemán pese a vivir de las ayudas públicas austriacas— mantuvo una actitud cínica. Inicialmente negó la violación, alegando que la niña entró «voluntariamente» para ayudarle con unas sillas y que él solo la «tocó brevemente». Sin embargo, las pruebas de ADN halladas en la menor y el testimonio grabado de la víctima echaron por tierra su versión.

La defensa intentó mitigar la condena con un argumento surrealista: el agresor estaba bajo los efectos de un suplemento de testosterona para el gimnasio, lo que supuestamente le sumergió en un «estado incontrolable» de excitación sexual.

Desde el FPÖ, su secretario general, Michael Schnedlitz, ha cargado duramente contra el Gobierno y las políticas de «puertas abiertas» que han permitido que criminales de este calibre se asienten en territorio europeo subvencionados por el contribuyente.

«Este hombre ha perdido cualquier derecho a la hospitalidad de la forma más brutal imaginable. Es una perversión del sistema que, con el dinero de nuestros impuestos, financiemos la estancia y terapia de extranjeros que desprecian nuestra sociedad y atacan a nuestros hijos», declaró Schnedlitz.

Para la formación patriótica, que lidera con holgura todas las encuestas en Austria (rozando el 40% de los apoyos), este suceso es el resultado directo de una «política de inmigración irresponsable» y de la denominada «cultura de bienvenida» de los partidos tradicionales. El FPÖ ha vuelto a exigir la creación de la «Fortaleza Austria» para proteger a sus ciudadanos y garantizar que cualquier extranjero que cometa un delito grave sea expulsado del país de forma fulminante.

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