«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
En mayo de 2024, un tribunal de apelación lo sentenció a tres años de prisión

Un juez aplaza en París el juicio contra Tariq Ramadán, ideólogo islamista y nieto del fundador de los Hermanos Musulmanes, por tres violaciones

Tariq Ramadán. Europa Press

Meses después de que el Tribunal Supremo suizo ratificara su condena por violación, Tariq Ramadan vuelve a sentarse en el banquillo, esta vez en Francia. El tribunal de París encargado de juzgarle por la presunta violación de tres mujeres entre 2009 y 2016 ha decidido aplazar el inicio del proceso después de que el acusado no compareciera en la primera jornada.

La defensa alegó que el académico suizo, de 63 años, se encontraba hospitalizado en Ginebra debido a complicaciones derivadas de una esclerosis múltiple. El juez presidente ordenó la suspensión de las vistas hasta el miércoles y solicitó un informe médico para determinar si está en condiciones de afrontar el juicio.

El nuevo procedimiento se produce tras la confirmación definitiva, el pasado verano, de la condena impuesta por la justicia suiza por la violación de una mujer en un hotel de Ginebra en 2008. En mayo de 2024, un tribunal de apelación lo sentenció a tres años de prisión, dos de ellos en suspenso, fallo que fue posteriormente ratificado por el Tribunal Supremo suizo. Su equipo legal anunció entonces su intención de recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

En Francia, Ramadan se enfrenta a acusaciones aún más graves. Tres mujeres le atribuyen agresiones sexuales cometidas en distintos hoteles tras conferencias en las que participaba como ponente. Entre las denunciantes se encuentra Henda Ayari, exsalafista convertida en activista feminista, que ya había denunciado públicamente los hechos en 2017 y que ha defendido reiteradamente que el caso no es una batalla política, sino un proceso penal por violación.

Otra mujer, identificada con el pseudónimo Christelle, sostiene que fue violada en Lyon en 2009 y sometida a violencia física. Una tercera denunciante afirma que fue agredida sexualmente en 2016. De ser condenado por estos hechos, el nieto de Hasan al Banna, fundador de los Hermanos Musulmanes, podría enfrentarse a penas de hasta 20 años de prisión.

En un primer momento, Ramadan negó cualquier relación íntima con las dos primeras denunciantes. Posteriormente modificó su versión y reconoció encuentros sexuales, aunque aseguró que fueron consentidos y enmarcados en relaciones de carácter «dominante-sumiso». La tercera acusación se incorporó más adelante a la investigación.

La suspensión del juicio añade un nuevo capítulo a la larga batalla judicial de Ramadan, cuya imagen pública quedó profundamente dañada tras la acumulación de denuncias y la condena firme en Suiza. Mientras sus abogados insisten en problemas de salud y garantías procesales, las denunciantes reclaman que el proceso siga su curso.

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