
Un militar veterano de la Segunda Guerra Mundial se ha derrumbado en directo durante una entrevista en el programa Good Morning Britain, al confesar entre lágrimas que el sacrificio de sus compañeros «no valió la pena» ante el rumbo que, según él, ha tomado el Reino Unido.
Alec Penstone, quien tenía sólo 15 años cuando comenzó la guerra en 1939, fue invitado al programa matinal junto al grupo musical D Day Darlings, que lo sorprendió con una interpretación en homenaje a los veteranos de cara a la Semana del Recuerdo. Durante la charla, la emoción del anciano soldado se transformó en un doloroso lamento sobre el presente del país por el que arriesgó su vida.
Al ser preguntado por la presentadora Kate Garraway sobre lo que significaba para él el Domingo del Recuerdo, Penstone respondió visiblemente afectado: «A veces cierro los ojos y puedo ver esas hileras interminables de tumbas blancas, con los nombres de mis amigos grabados en ellas. Pienso en todos los que murieron… y me pregunto, ¿para qué? ¿Por este país de hoy?».
El veterano añadió con firmeza: «Lo siento, pero no, el sacrificio no valió la pena. Luchamos por la libertad, y ahora el país está peor que entonces. No es el Reino Unido por el que combatimos».
Las declaraciones dejaron sin palabras a los presentadores del espacio. Garraway, visiblemente conmovida, intentó consolarlo: «Alec, entiendo tu tristeza, pero quiero que sepas que mi generación y las que vienen después estamos profundamente agradecidas por lo que hicisteis. Ahora nos toca a nosotros intentar reconstruir el país por el que luchasteis».
Penstone recordó también sus años de juventud marcados por la guerra. Con apenas 15 años, se ofreció como voluntario para actuar como mensajero durante el Blitz, ayudando en las tareas de rescate tras los bombardeos en Londres. «Pasé mi adolescencia sacando cuerpos de los escombros», relató en otra ocasión.
Más tarde, ingresó en la Marina Real, cumpliendo una promesa hecha a su padre, veterano de la Primera Guerra Mundial, de que no serviría en el frente. Formó parte de tripulaciones de submarinos y portaaviones, participó en los convoyes árticos con destino a Rusia y tomó parte en los históricos desembarcos del Día D en Normandía.