Polémica por el sistema de ayudas alemán
Un sirio cobra 563 euros al mes en Alemania y queda exento de buscar trabajo por miedo a «situaciones de peligro»
Un sirio cobra 563 euros al mes en Alemania y queda exento de buscar trabajo por miedo a «situaciones de peligro»
Foto de archivo de una persona sin techo. Europa Press.
Por LGI
2 de septiembre de 2026

Un ciudadano sirio que reside en Alemania y recibe 563 euros mensuales en prestaciones sociales está prácticamente exento de los mecanismos ordinarios destinados a incorporarlo al mercado laboral por el temor de las autoridades a que presionarlo pueda generar «situaciones de peligro».

Se trata de Amer G., un solicitante de asilo sirio conocido en la localidad de Witten, en Renania del Norte-Westfalia, por recorrer desde hace años sus calles mientras recita versos del Corán a gran volumen mediante un altavoz, incluso durante la madrugada, una conducta que ha provocado numerosas quejas vecinales.

Documentos internos del centro de empleo obtenidos por Bild muestran que desde hace años el hombre recibe un tratamiento diferente al aplicado habitualmente a otros beneficiarios de prestaciones.

En una anotación fechada en agosto de 2023, los funcionarios señalaron que su incorporación al mercado laboral parecía inviable debido a sus «antecedentes» y añadieron una advertencia especialmente llamativa: «No deben provocarse potenciales situaciones de peligro».

A partir de entonces, el sirio quedó apartado de buena parte del procedimiento ordinario de activación laboral. Según la documentación citada, esta situación seguirá vigente al menos hasta diciembre de 2026.

Cobra 563 euros y no tiene que seguir el procedimiento habitual

Mientras otros perceptores de ayudas deben acudir a reuniones, participar en programas de inserción o responder a ofertas laborales, Amer G. no está sometido de la misma forma a esas obligaciones. El hombre, que actualmente reside en un alojamiento para personas sin hogar, recibe 563 euros mensuales como beneficiario individual y tiene concedida la prestación hasta julio de 2027, según la información publicada.

Meses antes de que se adoptara la decisión, su responsable de libertad condicional ya habría pedido al centro de empleo que no lo «provocara». Un trabajador del organismo llegó entonces a advertir internamente de que esa petición no se correspondía con la legislación vigente. No ha trascendido por qué motivo Amer G. se encontraba sometido a libertad condicional.

El Gobierno regional dice que una excepción así sería ilegal

La controversia aumenta porque el propio Ministerio de Trabajo de Renania del Norte-Westfalia sostiene que excluir a una persona de los mecanismos de inserción laboral únicamente por su posible peligrosidad sería contrario a la ley.

Consultado por Bild, el departamento regional afirmó que apartar a un beneficiario por ese único motivo sería «ilegal y no está previsto por la ley». El Ministerio, no obstante, hizo esta consideración con carácter general y evitó pronunciarse específicamente sobre el expediente de Amer G.

La Agencia Federal de Empleo tampoco contempla con carácter general una excepción semejante. En este caso concreto, sin embargo, el organismo federal no es responsable de la prestación, puesto que el centro de empleo depende directamente del distrito de Ennepe-Ruhr, que ha rechazado comentar el expediente alegando protección de datos.

Recita el Corán de madrugada por las calles de Witten

Amer G. es un personaje conocido desde hace años en Witten. El ciudadano sirio recorre habitualmente el centro de la localidad vestido con túnicas, en ocasiones descalzo y portando un altavoz desde el que reproduce o recita versos coránicos.

Vecinos consultados por medios alemanes aseguran haber sido despertados incluso alrededor de las cuatro de la madrugada por sus recitaciones.

La Policía y los servicios municipales han tenido que intervenir repetidamente por las quejas relacionadas con el ruido, aunque el hombre ha continuado con esta práctica durante años. Ante las críticas, él mismo llegó a preguntar públicamente: «¿Qué puede tener de malo leer un libro?».

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