
Un solicitante de asilo de 29 años está siendo procesado por la violación de una niña holandesa de 13 años. Durante la vista judicial, el hombre propuso casarse con su víctima «para reparar el daño».
Los hechos ocurrieron en 2025 cuando la menor, vulnerable y fugada de su casa, buscaba un lugar donde dormir y se encontró con el inmigrante en la zona de Bolwerk. Según la Fiscalía, se trata de «un delito sexual muy grave». Los fiscales piden cuatro años de prisión.
Las pruebas de ADN, incluido semen del sospechoso, incriminan claramente al hombre. Sin embargo, este ofreció una explicación insólita: aseguró que el material genético podía provenir de que la niña le tocara un dedo. Cuestionó además la credibilidad de la menor, alegando que «no sabe nada» y «no entiende de sexo».
Al final de la vista, el acusado dijo lamentarlo y añadió: «Si puedo repararlo, quiero hacerlo. Quiero casarme con ella». La madre de la víctima le increpó directamente en la sala: «¿Por qué le has hecho esto a mi hija y has destruido nuestras vidas en vez de buscar ayuda para tus propios problemas?».
La niña ha sufrido una psicosis como consecuencia de la agresión y necesita medicación. Reclama 12.000 euros de indemnización.
El caso ha provocado una fuerte polémica local. Concejales han exigido un debate de urgencia sobre la gestión del centro de solicitantes de asilo, la supervisión de sus residentes y la falta de información por parte del alcalde a las autoridades municipales.