«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 27 al 28 de febrero

Un solicitante de asilo marroquí es acusado de intentar violar a dos mujeres en una sola noche en Rotterdam (Países Bajos)

Fotos de la policía de Rotterdam del sospechoso. Redes Sociales.

Un solicitante de asilo marroquí de 22 años ha sido acusado en Países Bajos de intentar agredir sexualmente a dos mujeres elegidas al azar en las calles de Rotterdam durante una misma noche. La Fiscalía le atribuye además un presunto delito de tentativa de homicidio por la violencia ejercida contra el acompañante de una de las víctimas, al que habría dejado inconsciente durante el primer ataque.

Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 27 al 28 de febrero en dos zonas distintas de Rotterdam, separadas por apenas unas horas. El primer episodio tuvo lugar alrededor de las 3.00 horas en Schoterboshof, en el barrio de Agniesebuurt. Según la acusación, el sospechoso atacó a un hombre de 22 años que caminaba acompañado por una mujer de 24.

La Fiscalía sostiene que el acusado inmovilizó al joven por el cuello hasta que perdió el conocimiento y continuó golpeándolo cuando ya se encontraba en el suelo. Después persiguió a la mujer e intentó agredirla sexualmente, aunque no logró consumar el ataque y huyó.

Unas dos horas más tarde, en el barrio de Schiebroek, el mismo hombre habría seguido a una estudiante de 19 años que caminaba sola por la calle. De acuerdo con la investigación, la amenazó con un cuchillo e intentó someterla. Los gritos de la joven alertaron a un vecino, cuya intervención permitió frustrar la agresión y provocó la huida del sospechoso.

La Policía reconstruyó el recorrido del investigado y comprobó que había tomado un tren desde la estación central de Rotterdam después de los ataques.

Ante la imposibilidad inicial de localizarlo, los agentes difundieron imágenes obtenidas por las cámaras de seguridad. Varios empleados del organismo encargado de la acogida de solicitantes de asilo reconocieron al sospechoso y alertaron a la Policía.

El hombre fue detenido ese mismo día en su habitación de un barco utilizado como alojamiento para solicitantes de asilo en Hendrik-Ido-Ambacht. Durante el registro, los agentes encontraron ropa y una mochila similares a las que aparecían en las grabaciones de seguridad.

La Fiscalía ha señalado que el sospechoso era claramente identificable en las cámaras de la estación central. Los investigadores también aseguran haber encontrado restos de ADN vinculados al acusado en la ropa y el rostro de la segunda víctima. El acusado nació en Marruecos y llevaba sólo unos meses en Países Bajos cuando fue detenido.

Las autoridades neerlandesas consideran a Marruecos un país de origen seguro, una clasificación que implica que sus ciudadanos, salvo circunstancias excepcionales, tienen escasas posibilidades de obtener protección internacional.

El caso vuelve a cuestionar por qué personas procedentes de países considerados seguros pueden permanecer durante meses dentro del sistema de acogida europeo mientras se tramitan solicitudes con pocas perspectivas de prosperar.

El sospechoso se encontraba alojado en una instalación financiada para recibir a solicitantes de asilo cuando presuntamente cometió los ataques. Un especialista en psiquiatría ha examinado al acusado y no ha detectado ningún trastorno mental. Sin embargo, ha estimado que el riesgo de reincidencia es de nivel «moderado a alto».

El juicio está previsto para el próximo 4 de septiembre. Hasta entonces, el hombre permanecerá en prisión preventiva.

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