Una expolicía trans de 55 años se sienta desde este martes en el banquillo del Tribunal Regional de Traunstein, en Baviera (Alemania), acusada de delitos de extrema gravedad que incluyen la presunta violación de una adolescente de 15 años, posesión y difusión de material de abuso sexual infantil y producción de contenido pornográfico con animales.
La acusada, apartada ya del servicio policial y en prisión preventiva desde octubre, afronta un procedimiento impulsado por la Fiscalía General de Bamberg y la Oficina Central de Ciberdelincuencia de Baviera. El episodio más grave que figura en el escrito de acusación habría ocurrido en agosto de 2025. Según la Fiscalía, la mujer viajó con la hija adolescente de una amiga hasta un restaurante de comida rápida situado junto a la autopista A8.
Tras comer juntas, la acusada habría llevado a la menor hasta uno de los baños del establecimiento y, dentro de un cubículo, la habría besado y tocado contra su voluntad antes de violarla, siempre según la versión de la acusación. Los fiscales sostienen además que existía una clara diferencia de edad y una relación de confianza que la acusada habría aprovechado deliberadamente.
Un mensaje pornográfico cuando la menor tenía 14 años
La investigación sostiene que el contacto sexualizado había comenzado con anterioridad. Aproximadamente un año antes de la presunta violación, cuando la adolescente tenía 14 años, la acusada le habría enviado a través de WhatsApp un mensaje de contenido pornográfico en el que realizaba referencias sexuales explícitas.
La diferencia temporal es importante: los medios alemanes sitúan a la víctima en 15 años cuando presuntamente fue violada y en 14 cuando recibió aquel mensaje.
Material de abuso sexual infantil y vídeos con un perro
Durante la investigación, las autoridades se incautaron de un teléfono móvil, un ordenador portátil, dos memorias USB y un disco duro. Según la acusación recogida por la prensa alemana, en esos dispositivos fueron hallados 15 archivos fotográficos y tres vídeos con material de abuso sexual infantil. Parte de los contenidos mostraría violencia sexual contra menores, con víctimas de edades muy tempranas.
La acusada también deberá responder por la presunta producción de material pornográfico con animales. Los investigadores sostienen que habría grabado diferentes vídeos manteniendo actos sexuales con un perro. En algunas de esas grabaciones habrían participado además otras dos parejas sexuales. Parte del material habría sido posteriormente difundido.
Cuatro jornadas de juicio
El proceso comenzó este martes ante el Tribunal Regional de Traunstein, en el sur de Baviera. La acusada permanece en prisión preventiva desde octubre y está previsto que el tribunal celebre cuatro jornadas de vistas antes de dictar una resolución. Las graves acusaciones deberán ahora ser examinadas durante el juicio y la procesada conserva la presunción de inocencia hasta que exista una sentencia firme.