Nuevo caso de violencia en Alemania
Una madre alemana queda paralizada tras lanzarse por la ventana para escapar de su expareja inmigrante ghanés, que la apuñaló brutalmente frente a sus hijos en Bremen
Una madre alemana queda paralizada tras lanzarse por la ventana para escapar de su expareja inmigrante ghanés, que la apuñaló brutalmente frente a sus hijos en Bremen
Policía alemana. Europa Press
Por LGI
16 de octubre de 2025

Alemania vuelve a estremecerse por un brutal caso de violencia protagonizado por un inmigrante. Una madre alemana de 33 años quedó paralizada de por vida después de ser apuñalada en el cuello y la espalda, golpeada y arrastrada por el cabello por su expareja, un hombre de origen ghanés, en el distrito de Hastedt (Bremen).

Según el tribunal que juzga el caso, el ataque ocurrió en la madrugada del 24 de abril. El acusado, Raymond Richard King A., de 39 años, habría irrumpido en el domicilio de su exnovia, Marie G., alrededor de las 3:00 de la mañana armado con un cuchillo de 19 centímetros. La mujer dormía cuando fue apuñalada por primera vez en el cuello.

Sangrando, intentó huir, pero el agresor la golpeó repetidamente en el rostro y la apuñaló de nuevo en la espalda, según declaró la fiscalía. En medio del horror, los hijos pequeños de la víctima presenciaron parte del crimen, según confirmó su abogada, Christina Walter.

Desesperada por escapar, Marie saltó desde la ventana del segundo piso. Sobrevivió, pero sufrió fracturas múltiples en las piernas, el pie y la nariz, además de las heridas de arma blanca. Pasó por una cirugía de urgencia de once horas y quedó paralizada de por vida.

«Mi clienta está destrozada, física y emocionalmente. Sus hijos lo vieron todo», declaró Walter a Bild. El proceso judicial continúa, y la fiscalía ha pedido la pena máxima posible por intento de asesinato, cuya condena en Alemania puede llegar hasta 15 años de prisión. La portavoz del tribunal, Henrike Kull, confirmó que el delito no se consumó gracias a la rápida intervención médica.

La identidad y el estatus migratorio del acusado no han sido revelados por las autoridades, algo que ha generado críticas en la prensa alemana, que denuncia la opacidad en casos de violencia protagonizados por extranjeros.

El juicio se reanudará el 28 de octubre, mientras la víctima continúa su recuperación en silla de ruedas. El caso ha reavivado el debate en Alemania sobre la inseguridad vinculada a la inmigración descontrolada y la necesidad de una respuesta judicial más firme ante crímenes de extrema violencia.

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