La crisis migratoria vuelve a sacudir a Alemania. Un joven sirio de 14 años, identificado como Mohamad H., ha sido detenido tras acumular más de 200 delitos, entre ellos robos, agresiones con arma blanca y ataques a la policía, cometidos durante los últimos cinco años en el estado de Schleswig-Holstein.
El caso ha provocado una ola de indignación al confirmarse que el menor no pudo ser detenido antes por no haber alcanzado la edad de responsabilidad penal, fijada en los 14 años según la legislación alemana.
El adolescente fue arrestado el jueves y trasladado ante el tribunal de distrito de Husum, donde un juez ordenó su ingreso en prisión preventiva por tres cargos de lesiones graves. En su llegada a los juzgados, Mohamad H. mostró el dedo medio a los fotógrafos, en un gesto que ha encendido aún más el debate público.
Según el diario Bild, el joven llegó a Alemania hace nueve años junto a su familia, y comenzó a delinquir con sólo nueve. Desde los doce años su comportamiento se volvió abiertamente violento: protagonizó numerosos apuñalamientos, robos y agresiones, especialmente en Husum, Bredstedt, Kiel y la isla de Sylt.
El último episodio se produjo a finales de agosto, cuando apuñaló a un hombre de 52 años en un paso subterráneo de Bredstedt, hiriéndole en la pierna. La víctima fue hospitalizada y la policía logró identificar al agresor, que residía cerca con su madre y tres hermanos.
Las autoridades sospechan que el joven forma parte de la «Heide Gang«, un grupo juvenil conocido por sus robos y ataques a otros menores en torno a la estación de Heide. El caso de Mohamad H. se suma a una larga lista de crímenes cometidos por inmigrantes sirios que conmocionan a Alemania.
Hace sólo unas semanas, dos sirios de 15 años violaron y robaron a un turista checo en la estación central de Dresde. En septiembre, un sirio de 59 años apuñaló hasta la muerte a una mujer en Magdeburgo, mientras que en Cuxhaven un padre sirio ordenó a su hijo asesinar a su hermana por «honor».
También en verano, un médico sirio fue condenado a cuatro años de prisión por violar a una menor de 14 años en su consulta, y un grupo de jóvenes migrantes del mismo origen fue arrestado por abusar sexualmente de nueve niñas en una piscina de Hesse.