Un apagón eléctrico dejó sin suministro a unas 50.000 viviendas y a cerca de 2.200 empresas y servicios esenciales del suroeste de Berlín, tras un sabotaje contra la infraestructura energética, confirmaron este domingo las autoridades alemanas.
Inicialmente considerado un incidente técnico, el suceso fue reclasificado como «ataque deliberado» tras la investigación policial. La acción fue reivindicada por un grupo autodenominado «Volcán», vinculado a la extrema izquierda, que justificó el sabotaje como un acto «orientado al bien común» contra la industria armamentística y los combustibles fósiles.
El corte de electricidad, que afectó desde la mañana del sábado a los distritos de Zehlendorf, Nikolassee, Lichterfelde y Wannsee, fue provocado por un artefacto incendiario colocado en un puente de conexiones del barrio de Steglitz-Zehlendorf, donde quedaron destruidos cinco cables de alta tensión y otros diez de media tensión.
Las bajas temperaturas, por debajo de cero, forzaron además el desplazamiento de numerosos residentes en busca de calefacción. Los colegios de la zona retrasaron la vuelta a las clases tras las vacaciones navideñas y ampliaron el cierre al menos hasta el jueves. La policía, los bomberos y los servicios de protección civil operan en régimen de emergencia, mientras que las reparaciones se prolongarán, como mínimo, hasta finales de semana.
El sabotaje generó una amplia respuesta solidaria, con parroquias, asociaciones vecinales y ciudadanos ofreciendo alojamiento, comida caliente y transporte. Las autoridades alertaron, no obstante, de riesgos de sobrecarga eléctrica en los edificios públicos habilitados como refugios temporales, debido al uso continuado de generadores y sistemas de calefacción.