«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Agentes fueron rodeados y atacados con petardos, cohetes y otros artefactos

Nochevieja para el olvido en Berlín: el caos migratorio acaba con 420 detenidos, 30 policías heridos y niños mutilados por petardos

Policía en Berlín. Redes sociales

La Nochevieja de Berlín (Alemania) ha vuelto a estar marcada por la violencia, los disturbios y el uso extremo de pirotecnia, en una madrugada que dejó cientos de arrestos, decenas de agentes heridos y hospitales bajo una fuerte presión asistencial, incluidos varios casos de menores con lesiones de extrema gravedad.

El balance provisional difundido por las autoridades de Berlín eleva a 420 las personas detenidas durante la noche del 31 de diciembre, una cifra superior a la registrada el año anterior. Los altercados se concentraron en distintos barrios de la ciudad, donde grupos de personas protagonizaron ataques directos contra la Policía, incendios de contenedores, destrozos urbanos y enfrentamientos prolongados con los servicios de emergencia.

Las fuerzas de seguridad se vieron desbordadas en varios momentos. Según fuentes oficiales, agentes fueron rodeados y atacados con petardos, cohetes y otros artefactos de gran potencia, utilizados como armas improvisadas. En algunos puntos, las patrullas tuvieron que replegarse de forma temporal ante la intensidad de los lanzamientos, mientras se solicitaban refuerzos antidisturbios.

El resultado fue un total de 30 policías heridos, la mayoría por impactos de pirotecnia y objetos contundentes. A pesar del despliegue preventivo, los incidentes se sucedieron de forma simultánea en diferentes zonas, dificultando el control de la situación durante varias horas.

Las consecuencias también se hicieron notar en los centros sanitarios. En el este de la ciudad, la Clínica BG atendió a 25 personas con heridas graves en manos y dedos provocadas por explosiones. Entre los pacientes se encontraban al menos ocho niños, algunos con lesiones calificadas como muy graves, incluidas mutilaciones de dedos.

Para hacer frente a la jornada, Berlín activó un dispositivo excepcional formado por unos 4.100 agentes de Policía, junto a 1.600 efectivos entre sanitarios y bomberos. El operativo permaneció activo durante toda la noche y la madrugada, con múltiples intervenciones de emergencia y la aplicación de protocolos especiales en áreas especialmente conflictivas.

La responsable de Interior de Berlín, Iris Spranger, expresó su preocupación por la reiteración de este tipo de escenas y lamentó que, un año más, los hospitales hayan tenido que atender a niños y adultos con lesiones graves causadas por petardos. Al mismo tiempo, subrayó que la mayoría de la población celebró el Año Nuevo de forma pacífica y defendió los meses de preparación previa y los controles contra la pirotecnia ilegal.

La violencia no se limitó a Alemania. En los Países Bajos, la llegada del Año Nuevo también estuvo acompañada de graves incidentes. En Ámsterdam, al menos dos personas fallecieron en accidentes relacionados con fuegos artificiales, se registraron numerosos incendios y disturbios, y se produjeron incluso disparos al aire en algunos puntos de la ciudad.

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