«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Policía neerlandesa habla de una violencia «sin precedentes»

Una treintena de encapuchados con armas pesadas irrumpe en un pueblo de Países Bajos: un muerto, dos policías heridos y 35 detenidos

Policía de Países Bajos. Europa Press.

Una pequeña localidad rural de Países Bajos se ha convertido en escenario de una operación armada de dimensiones extraordinarias. Una treintena de hombres encapuchados y provistos de armas irrumpió de madrugada en Overasselt, un municipio situado al sureste de Nimega, en un episodio que terminó con un hombre muerto, dos agentes de Policía heridos y 35 personas detenidas.

Los hechos comenzaron alrededor de las 4.00 horas de la madrugada del martes, cuando la Policía recibió un aviso sobre una situación sospechosa en una vivienda de Ewijkseweg. Testigos y cámaras de seguridad habían detectado en las inmediaciones a un numeroso grupo de hombres vestidos de oscuro, algunos con pasamontañas y portando armas. Cuando la primera patrulla llegó hasta la casa, los agentes fueron recibidos inmediatamente a tiros, según ha confirmado la propia Policía neerlandesa.

En el lugar fue localizado un hombre de 51 años y vecino de Wijchen gravemente herido. Los servicios sanitarios trataron de salvarle la vida, pero terminó muriendo allí mismo. Otros dos policías resultaron heridos durante el incidente y tuvieron que ser trasladados al hospital. Ambos se encuentran fuera de peligro, aunque uno de ellos llegó a sufrir heridas inicialmente calificadas como muy graves.

La magnitud del ataque desencadenó una de las mayores operaciones policiales recientes de la zona. Equipos especiales de intervención rastrearon carreteras, campos y localidades próximas mientras las autoridades pidieron inicialmente a los vecinos que permanecieran en sus casas.

35 detenidos y armas abandonadas durante la huida

Las primeras operaciones permitieron arrestar a 34 sospechosos en distintos puntos de la región, incluidos una plantación de maíz próxima a la vivienda, carreteras cercanas y otros lugares situados incluso fuera de Overasselt. Durante algunas de las detenciones, los agentes tuvieron que efectuar disparos de advertencia.

En la madrugada siguiente fue detenido un sospechoso adicional, elevando el balance hasta 35 arrestados. La Policía está analizando individualmente qué participación tuvo cada uno de ellos y cuáles deberán comparecer ante el juez.

Entre los sospechosos detenidos figuran personas procedentes de Países Bajos, Francia, Bélgica y Argelia, según la información conocida hasta ahora. Las autoridades no han detallado públicamente cuántos corresponden a cada nacionalidad ni han establecido todavía responsabilidades individuales.

La búsqueda sobre el terreno se ha prolongado durante varios días. La Unidad Móvil neerlandesa ha rastreado nuevamente los alrededores y la Policía ha confirmado que se han recuperado varias armas, algunas localizadas en el área del ataque y otras encontradas posteriormente gracias a avisos de ciudadanos. Todas están siendo sometidas a análisis para determinar si fueron utilizadas durante el tiroteo.

Una casa vinculada previamente al narcotráfico

El espectacular despliegue ha abierto inmediatamente interrogantes sobre la posibilidad de que el episodio esté relacionado con el crimen organizado y el narcotráfico, aunque las autoridades mantienen oficialmente abierta la investigación sobre el móvil.

Medios neerlandeses señalan que la vivienda hacia la que se dirigió el grupo armado está vinculada a una familia que había aparecido anteriormente en investigaciones relacionadas con drogas. NOS describe el inmueble como una casa relacionada con criminalidad vinculada al narcotráfico, mientras la Policía investiga los antecedentes del incidente y la razón por la que decenas de hombres armados acudieron hasta ese lugar.

Las autoridades municipales han decidido además cerrar la vivienda durante un año mientras continúa la investigación.

La Policía también está examinando grabaciones difundidas en internet en las que aparecen hombres armados realizando diferentes declaraciones, así como las imágenes de seguridad que muestran al numeroso grupo encapuchado desplazándose por la localidad antes del enfrentamiento.

Por el momento, sin embargo, no se ha confirmado si se trató de un ajuste de cuentas entre organizaciones criminales, una operación destinada a atacar a una persona concreta o algún otro tipo de acción organizada.

«Violencia sin precedentes»

La dimensión del episodio ha sorprendido incluso a las autoridades de Países Bajos. La jefa de la Policía Nacional, Janny Knol, calificó lo sucedido de «violencia sin precedentes» y aseguró que efectivos especializados de distintos puntos del país estaban colaborando para localizar a todos los implicados. La Policía ha creado además un Equipo de Investigación a Gran Escala para reconstruir el ataque y determinar quién organizó el desplazamiento del grupo armado.

Overasselt es una pequeña localidad rural donde una operación de estas características resulta completamente excepcional. La imagen de decenas de hombres encapuchados y fuertemente armados desplazándose de madrugada por sus calles ha provocado alarma entre los vecinos y ha dado al episodio una apariencia más próxima a una acción paramilitar que a un incidente criminal ordinario.

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