El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha manifestado las elecciones parlamentarias del próximo mes de abril se decidirán «por la organización, la disciplina y la movilización de los votantes», y ha pedido a los alcaldes y representantes municipales que asuman la «responsabilidad personal de la victoria».
En su intervención en el Foro Municipal Nacional, argumentó que los partidos gobernantes de Hungría ya cuentan con una mayoría numérica entre los votantes, pero que el éxito depende de que ese apoyo se traduzca en participación, y dijo que las fuerzas de oposición «carecen de arraigo local profundo y de un conocimiento directo de los problemas regionales». «Gobernar un país sin sólidas redes municipales es imposible, ya que la verdadera autoridad y la confianza se construye a través de la experiencia local».
Destacó la importante transformación del sistema municipal húngaro desde 2010, y recordó que los gobiernos locales acumulaban una deuda masiva, gran parte de ella en moneda extranjera, lo que dejaba a las comunidades expuestas a la inestabilidad financiera, y afirmó que la decisión del Gobierno nacional de asumir la deuda municipal fue uno de sus logros más importantes.
También señaló que un cambio de gobierno pondría en peligro «el modelo económico solidario de Hungría» y señaló que futuro de Hungría depende de la paz, la soberanía financiera «y una fuerte alianza entre el Gobierno nacional y los líderes locales».