
Vodafone ha proporcionado 2.500 tarjetas SIM con seis meses gratuitos de datos, llamadas y mensajes a una organización que atiende a inmigrantes ilegales llegados al Reino Unido en pequeñas embarcaciones a través del canal de la Mancha.
La compañía entregó las tarjetas a Care4Calais, una organización benéfica dedicada a ayudar a solicitantes de asilo. Según su informe anual, la mayoría fueron distribuidas entre los ocupantes del campamento de Wethersfield, en Essex, donde el Ministerio del Interior británico aloja a inmigrantes ilegales recién llegados al país.
El reparto se produjo entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025 en diferentes puntos del Reino Unido. Además de las tarjetas, Care4Calais proporcionó ropa y organizó servicios de peluquería, actividades artísticas, talleres de cerámica y otras propuestas de entretenimiento.
Las tarjetas forman parte de Charities Connected, una iniciativa de Vodafone destinada a combatir la denominada «exclusión digital». La multinacional las suministra a organizaciones registradas, que deciden quiénes pueden beneficiarse de los seis meses de conexión gratuita.
Vodafone ha asegurado que las tarjetas sólo pueden utilizarse dentro del Reino Unido. «Todas las llamadas, mensajes y datos son para uso exclusivo en el país», ha señalado un portavoz de la compañía, que sostiene que el programa está sometido a «criterios estrictos».
El campamento de Wethersfield se encuentra en una antigua base de la Real Fuerza Aérea británica. El Ministerio del Interior comenzó a utilizar estas instalaciones para alojar a solicitantes de asilo como alternativa a los hoteles, cuyo coste supera las 140 libras por persona y noche.
La utilización del recinto ha generado rechazo entre los vecinos y las autoridades locales. El consejo del distrito de Braintree intentó frenar judicialmente el alojamiento de inmigrantes en la antigua base, pero los tribunales rechazaron dictar una orden para cerrar el campamento.
Care4Calais afirma que las tarjetas permiten a los solicitantes de asilo mantener el contacto con familiares y amigos y acceder a servicios de asistencia. La organización también ha negado que distribuya estos dispositivos en las costas francesas entre quienes se preparan para cruzar el canal.
La entrega de las 2.500 tarjetas ha provocado la reacción de Reform UK. Su portavoz de Interior, Zia Yusuf, ha acusado a Vodafone de «facilitar la invasión de Reino Unido» y ha exigido a la consejera delegada de la compañía, Margherita Della Valle, que suspenda el programa.
«Los clientes de Vodafone se quedarán sorprendidos al saber que su proveedor de teléfono o banda ancha está poniendo en peligro de forma activa a las mujeres y niñas británicas», ha afirmado Yusuf.
El dirigente sostuvo que las tarjetas también habían sido entregadas en el norte de Francia a inmigrantes que pretendían cruzar el canal. Sin embargo, tanto Vodafone como Care4Calais han rechazado esa acusación y mantienen que el reparto se realizó únicamente dentro del país.
Yusuf ha advertido de que un Gobierno de Reform UK retiraría a Vodafone sus contratos públicos y estudiaría la imposición de sanciones regulatorias. El partido también pretende exigir responsabilidades personales y penales a los directivos que colaboren en la prestación de servicios a inmigrantes ilegales.
«Un Gobierno de Reform UK hará responsables personal y penalmente a todos los directivos de Vodafone Group y de sus filiales implicados en la distribución de tarjetas SIM a inmigrantes ilegales», señala la carta enviada a Della Valle.
El partido ha prometido aprobar la denominada ley Polanski, bautizada en referencia al líder del Partido Verde, Zack Polanski. La norma convertiría en delito cualquier actuación destinada a ayudar o fomentar la entrada ilegal en el país.
Reform UK también plantea excluir a Vodafone de los contratos relacionados con Defensa, seguridad nacional y servicios de emergencia, además de retirar sus equipos de las redes consideradas sensibles.