El gigante automovilístico Volkswagen Group, el mayor fabricante de coches de Europa, ha anunciado un recorte de 50.000 puestos de trabajo en Alemania antes de 2030 tras presentar unos resultados financieros muy por debajo de las expectativas. El grupo, que integra marcas como Volkswagen, Audi, Porsche, SEAT y Škoda, registró en 2025 unos beneficios de 6.900 millones de euros, casi la mitad que el año anterior, cuando alcanzaron los 12.400 millones.
Se trata del nivel de beneficios más bajo del grupo desde 2016, el año en que la compañía se vio envuelta en el escándalo internacional por la manipulación de emisiones en motores diésel.
Las ventas del grupo apenas retrocedieron un 0,8%, hasta los 322.000 millones de euros, con cerca de nueve millones de vehículos vendidos, pero el fuerte deterioro de los márgenes ha obligado a la empresa a lanzar un severo plan de ajuste.
El director financiero del grupo, Arno Antlitz, reconoció que el ejercicio estuvo marcado por un entorno especialmente adverso. «El año 2025 estuvo condicionado por tensiones geopolíticas, aranceles y una intensa presión competitiva», señaló.
Otro de los problemas que afronta el grupo es la caída de ventas en China, uno de los mercados clave para la industria automovilística europea en las últimas décadas.
Las dificultades también han afectado a Porsche, la marca de lujo del grupo, que en 2025 anunció un giro estratégico al reducir sus inversiones en vehículos eléctricos y apostar durante más tiempo por los motores de combustión. Esta decisión ha generado costes extraordinarios superiores a 3.000 millones de euros.
Ante este escenario, el consejero delegado del grupo, Oliver Blume, ha confirmado un amplio plan de reducción de costes que incluye el recorte de 50.000 empleos en Alemania antes de 2030. Según explicó el directivo en una carta a los accionistas, el objetivo es elevar el margen operativo del grupo hasta entre el 8% y el 10% en los próximos años mediante una política estricta de control de gastos e inversiones.
Gran parte del ajuste procederá de los 35.000 despidos ya acordados en la marca Volkswagen, a los que se sumarán nuevos recortes en Porsche y en la filial de software del grupo, Cariad. Actualmente el grupo emplea a 287.000 trabajadores en Alemania, por lo que el plan supone uno de los mayores ajustes laborales en la historia reciente de la industria automovilística europea.
La situación también se refleja en la evolución bursátil de la compañía. Las acciones de Volkswagen cotizan en torno a 92 euros, un 12% menos que a comienzos de este año y más de un 60% por debajo de su valor de hace cinco años.