«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
tras un encuentro celebrado en múnich

La industria alemana reclama reformas urgentes a Merz y advierte de un deterioro irreversible

Friedrich Merz.

Las principales organizaciones empresariales de Alemania han trasladado una advertencia directa al canciller Friedrich Merz sobre el estado de la economía nacional. Tras un encuentro celebrado en Múnich, la Confederación de Asociaciones de Empresarios Alemanes (BDA), la Federación de Industrias Alemanas (BDI), la Cámara de Industria y Comercio (DIHK) y la Confederación de Artesanos (ZDH) alertaron de que el país afronta una presión sin precedentes como destino para la actividad empresarial desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

En una declaración conjunta, las asociaciones empresariales sostienen que, tras tres años de crecimiento prácticamente inexistente, la capacidad de resistencia de la economía alemana comienza a deteriorarse y podría acercarse a un momento decisivo. A su juicio, la situación exige una respuesta política mucho más ambiciosa y rápida de la que se ha planteado hasta ahora.

Las organizaciones critican además las iniciativas recientes impulsadas por el Gobierno federal, que consideran claramente insuficientes para revertir la situación. En su comunicado reclaman a los responsables políticos “mucho más coraje para cambiar” y urgen a adoptar decisiones con mayor rapidez para recuperar la competitividad económica del país.

Entre las propuestas presentadas por el sector empresarial figura un paquete de reformas centrado en la disciplina presupuestaria y una mayor flexibilidad del mercado laboral. En ese marco plantean elevar la edad de jubilación, eliminar los mecanismos de retiro anticipado y descartar incrementos en las cotizaciones a la seguridad social.

Las asociaciones también consideran imprescindible aliviar la presión fiscal que soporta la actividad económica. En concreto, proponen reducir de forma inmediata el impuesto sobre la electricidad y acelerar los planes de desgravación fiscal para las empresas. Al mismo tiempo, rechazan de forma tajante cualquier aumento de los impuestos que afecten al patrimonio empresarial o a las herencias, una vía que califican de «camino equivocado».

Otra de las demandas centrales del empresariado alemán se dirige al ámbito regulatorio. Las organizaciones reclaman una reducción profunda de la carga burocrática, con el objetivo de eliminar hasta un tercio de las obligaciones de información que pesan actualmente sobre las compañías. En este contexto, advierten de que proyectos legislativos en tramitación, como la llamada Ley de Salarios Justos, sólo añadirían nuevas exigencias administrativas.

La advertencia llega además en un momento especialmente delicado para la economía alemana. Las previsiones de crecimiento del PIB se han revisado recientemente a la baja hasta apenas un 1%, una cifra que refuerza la preocupación del sector empresarial. Por ello, los representantes de la industria y del tejido productivo consideran imprescindible que estas reformas estructurales se concreten antes de 2026 si se quiere evitar un deterioro económico prolongado.

+ en
Fondo newsletter