El detenido por la agresión ocurrida la noche del pasado sábado en Valencia es Said LEKSILI, un inmigrante ilegal de origen argelino que cuenta con 17 detenciones previas por delitos de robo con violencia, lesiones y otros hechos de naturaleza delictiva. El sujeto, que accedió ilegalmente a España en el año 2020 tras llegar en patera a Baleares por la ruta argelina, tiene además una orden de expulsión a su país de origen que no llegó a ejecutarse.
Los hechos se produjeron sobre las 20:40 horas del pasado sábado en el cruce de las calles Ingeniero José Sirera y Pío IX de Valencia. Según el atestado policial, varios vecinos alertaron a una patrulla de la Policía Nacional de que se estaba produciendo una pelea. Al llegar al lugar, los agentes observaron a un hombre sin camiseta y en pantalón corto, muy alterado y gritando, mientras otro varón yacía inconsciente en el suelo, sangrando abundantemente por la cabeza.
Los testigos relataron que el agresor se acercó por la espalda a la víctima y comenzó a golpearla con la pierna, iniciándose una pelea en la que los intentos de los vecinos por separarles resultaron infructuosos. La víctima, de 47 años y vecino de Valencia, fue atendida en el lugar por el SAMU y posteriormente trasladada al Hospital Doctor Peset, donde ingresó en la UCI con pronóstico grave y varias fracturas.
El detenido, Said Leksili, nacido en Argelia en el año 2000, fue arrestado en el lugar tras ser reducido con apoyo de otras dotaciones policiales ante su estado de alteración.
Según las fuentes consultadas, tras su llegada ilegal a Baleares en 2020 fue internado durante 48 horas en un CATE y posteriormente puesto en libertad. Desde entonces se trasladó a Valencia, donde ha mantenido un perfil altamente conflictivo y ha acumulado las 17 detenciones mencionadas.
Pese a contar con una orden de devolución firme, esta nunca se ejecutó. Ahora, tras la brutal agresión que ha dejado a un español debatiéndose entre la vida y la muerte, el inmigrante ilegal argelino vuelve a estar detenido. Las fuentes policiales destacan que su historial delictivo y la reiteración de conductas violentas evidencian un perfil de alto riesgo que, a pesar de las reiteradas detenciones, ha seguido en libertad en territorio español.
El caso vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias de una política migratoria que permite que individuos con un extenso historial delictivo y órdenes de expulsión pendientes permanezcan en España sin que se activen los mecanismos de devolución. Mientras, la víctima lucha por su vida en la UCI del Hospital Peset, el agresor vuelve a estar bajo custodia policial tras una nueva muestra de violencia extrema.