El pasado 12 de mayo, el Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentos y Piensos (Comité PAFF) de la Unión Europea votó a favor de prohibir las importaciones de carne bovina, aves de corral, huevos, miel, pescado y otros productos de origen animal procedentes de Brasil. El motivo: Brasil no garantiza el cumplimiento de las normas sanitarias europeas sobre el uso de antimicrobianos para estimular el crecimiento del ganado, ni evita el empleo de sustancias prohibidas como el estradiol.
Sin embargo, la Comisión Europea ha optado por retrasar la entrada en vigor de la prohibición hasta el 3 de septiembre, permitiendo que los productos potencialmente contaminados continúen llegando a los mercados europeos durante meses. Esta decisión resulta aún más preocupante si se tiene en cuenta que el acuerdo comercial UE-Mercosur entró en vigor provisionalmente el 1 de mayo.
Es decir, tan sólo 11 días después de su entrada en vigor provisional, la UE ya tenía que reconocer que Brasil incumple las normas sanitarias que ese mismo acuerdo debería garantizar. Según datos del Ministerio de Agricultura español, las importaciones de carne de vacuno congelada procedente de Brasil se han disparado un 153% en tres años: de 27 millones de euros en 2023 a más de 68 millones en 2025.
«El acuerdo UE-Mercosur es el resultado de décadas de negociaciones impulsadas y respaldadas activamente tanto por el Partido Popular como por el PSOE, los dos partidos que han gobernado España de forma alternada y que en Bruselas han votado sistemáticamente a favor de su avance», asevera VOX. «Ni las protestas del campo español, ni las advertencias sobre la doble vara de medir en materia sanitaria, ni las alertas alimentarias reiteradas lograron que ninguno de los dos cambiara de posición. El acuerdo siguió adelante», agrega la formación.
La eurodiputada de VOX Mireia Borrás ha registrado una batería de iniciativas parlamentarias ante la Comisión Europea para exigir respuestas concretas sobre el riesgo sanitario inmediato dado que la prohibición no será efectiva hasta el 3 de septiembre; qué porcentaje de las importaciones procedentes de países del Mercosur está siendo sometido actualmente a controles físicos y analíticos en frontera; y qué estimación realiza la Comisión sobre el volumen de productos no conformes que podrían estar entrando en la UE sin ser detectados.