
La delegación de VOX en la Eurocámara ha celebrado un evento en Bruselas donde ha analizado cómo la inmigración masiva y la universalidad han deteriorado hasta el límite el sistema sanitario español.
El acto ha contado con la presencia de la portavoz nacional de Sanidad, María García Fuster; la médico anestesista Carmen Truyols; la eurodiputada de Agrupación Nacional Marie-Luce Brasier-Clain; y Manuel Martínez-Sellés, presidente del Colegio de Médicos de Madrid, entre otros.
El acto ha girado en torno al incremento desatado de la población que ha condenado al sistema sanitario español. Los médicos están hastiados y así lo están mostrando en las calles, donde denuncian jornadas laborales interminables, salarios indignos, importación de médicos extracomunitarios como chantaje y un ninguneo inadmisible por parte de las administraciones del PSOE y del PP.
El concepto de universalidad es pura «demagogia del bipartidismo”, en palabras de María García Fuster: «Nos enfrentamos a una verdad matemática: cubrir por igual a españoles y a ilegales. Desde el momento en que pisan territorio español tienen derecho a sanidad gratuita. Antes al menos se les exigía que estuvieran empadronados, pero ahora pisar Barajas, El Prat o Melilla ya otorga los mismos derechos que un español».
Así, ha recordado que las dos regiones de España con peores listas de espera son las que más inmigración acogen —Andalucía y Cataluña— y son las que registran una caída mayor de la calidad asistencial. Los vecinos de Andalucía esperan una media de 11 días para ser atendidos por un médico de cabecera (nadie en España espera tanto) y es la región con la lista más larga para operarse (entre cinco y seis meses).
«El sistema nacional de salud se ha convertido en una ONG global financiada por el contribuyente, avalado por el Gobierno de Sánchez y los Ejecutivos autonómicos del PP», ha agregado la portavoz de Sanidad de VOX.