
VOX y Patriotas han logrado que la Unión Europea facilite las expulsiones de inmigrantes ilegales. El acuerdo alcanzado sobre el nuevo Reglamento Europeo de Retorno incorpora los centros de retorno fuera de la Unión Europea, más facilidades para ejecutar expulsiones y evitar bloqueos burocráticos (pone fin a los retrasos judiciales), mayores obligaciones para quienes reciben una orden de retorno, más herramientas para los Estados miembros frente a la inmigración ilegal y más presión sobre los países que se niegan a readmitir a sus nacionales.
«Tras años de políticas migratorias impulsadas por populares y socialistas, las instituciones europeas empiezan a asumir medidas que hasta hace poco rechazaban. La creciente influencia de Patriotas está contribuyendo a cambiar el debate migratorio en Bruselas y a romper consensos que parecían intocables», ha aseverado la formación.
«Estamos recuperando el control sobre las deportaciones. Desde aquí, desde Bruselas, celebramos el acuerdo, ahora mismo, cerrado, sobre el nuevo Reglamento de Retorno, un pacto moldeado por la presión negociadora de los patriotas. Durante años los ciudadanos han exigido que los inmigrantes ilegales sean devueltos. Sin embargo, hoy en día, sólo el 20% de los solicitantes de asilo rechazados abandonan realmente la Unión Europea», ha aseverado el jefe de la delegación de VOX, Jorge Buxadé.
«Este reglamento sitúa la obligación exactamente donde corresponde, sobre el inmigrante ilegal. Los días de las concesiones han terminado y, si no tiene derecho a permanecer, tiene una única obligación, y muy sencilla, hacer las maletas y abandonar nuestro territorio. El acuerdo abre la puerta a la creación de centros de retorno fuera de la Unión Europea, una reivindicación histórica de los patriotas. También pone fin a los interminables retrasos judiciales. Los recursos dejarán de tener automáticamente efecto suspensivo y el procedimiento de retorno continuará incluso mientras la persona lo impugna ante los tribunales», ha aseverado.
«Este acuerdo refuerza además la soberanía de los gobiernos nacionales (…). Estamos devolviendo poder a nuestras capitales frente a los burócratas de Bruselas. Este reglamento no es perfecto y por sí solo no constituye una solución milagrosa, pero representa un paso decisivo en la dirección correcta que pedimos los patriotas. Ahora sólo queda que nos deis una mayoría suficiente para ejecutarlo en España con todo el rigor posible», ha concluido.